Pregunta. �C�mo est� siendo este reencuentro que ha levantado tanta expectaci�n en vuestro p�blico?Quimi Portet. Espectacular. Ya vimos que hab�a una ilusi�n por venir a los conciertos donde hay una emotividad importante. Y por nuestra parte lo pasamos muy bien. Estamos con la banda original y recuperamos esa energ�a juvenil y esa irresponsabilidad de cuando se crearon las canciones. No podemos estar m�s contentos.P. Hace tres a�os os preguntaron si ibais a volver juntos a los escenarios...Manolo Garc�a. Y entonces dijimos que de ninguna manera.P. La respuesta fue que era improbable, pero no imposible, �qu� ha pasado para que haya este cambio?M. G. Hace un tiempo hicimos una revisi�n del repertorio para un disco titulado Desbarajuste piramidal y estuvimos much�simas horas trabajando en el estudio. Durante una comida, en una sobremesa surgi� la idea y aqu� estamos. Tambi�n es un poquito darte una alegr�a y volver a ser ese jovenzuelo, que ya no lo eres, pero juegas a serlo de una manera muy inocente, pero muy eficaz. El encuentro ha sido emotivo como ese abrazo que das a un amigo con el que no te has visto hace a�os.P. Toc�is hoy en el Riyadh Air Metropolitano porque en el Bernab�u todav�a no se pueden hacer conciertos. �Os hubiese gustado m�s tocar en el campo del Madrid?M. G. Bueno, nosotros del tema f�tbol... Nos daba igual. Planteamos una gira no muy extensa, una docena de conciertos, lo cual nos lleva a hacerla en grandes espacios para atender a toda la demanda que se nos ven�a encima.P. Ven�s a la capital escasos d�as antes de la visita del Papa, que va a coincidir con los conciertos de Bad Bunny. �A qui�n ir�ais a ver?Q. P. Yo personalmente a ninguno, porque soy una persona de una cierta edad y estoy muy bien en casa.P. Vuestras actuaciones re�nen ahora a distintas generaciones.M. G. S�. Las canciones han pasado de padres a hijos. Te lo cuentan 1000 veces: �Mi padre me daba un tostonazo en los viajes con vuestras canciones cuando �bamos de vacaciones�. Pues luego ese zagal entr� en esos temas y ahora viene a los conciertos. Cuanto m�s joven es el p�blico, m�s saltos da y m�s expresa su emoci�n y su entusiasmo. Esa suma de generaciones nos va de perilla y nos da una idea del poder de las canciones, que no envejecen.P. �Qu� conserva intacto el grupo y qu� es lo que ha cambiado?Q. P. No ha cambiado nada. Hay como una burbuja que ya exist�a en los 80 y 90, donde hay una seguridad que se basa en la amistad entre Manolo y yo, pero tambi�n con los m�sicos de la banda: Antonio Fidel, Josep Llu�s P�rez, �ngel Celada, Juan Carlos Garc�a, Pedro Javier Gonz�lez... Todo contin�a exactamente igual. Lo que ha cambiado es la industria musical, pero eso para nuestra gira es irrelevante.P. �Por qu� discut�ais antes y por qu� lo hac�is ahora?M. G. Por la lista, pero ahora ya no.P. �Por la lista de canciones?M. G. Quimi y yo no hemos discutido. Realmente, hemos tenido una amistad y un trato muy agradable. Puede haber momentos de disensiones y de que cada uno opine una cosa. Pero somos personas razonables que tendemos a no enfurru�arnos. Trabajar es motivo de alegr�a. Hay momentos de m�s circunspecci�n porque est�s en un arreglo, sobre todo, al inicio de los ensayos. Pero, en general, hemos estado de acuerdo en todo siempre.P. �La distancia os hizo mejores amigos?Q. P. Hemos continuado siendo amigos siempre. Cuando nos conocimos, nos hicimos amigos por la m�sica y eso ha continuado ah�. Por supuesto, luego est� el humor porque los mejores amigos son las personas con las que te r�es y con Manolo eso no ha fallado nunca. Nos hemos re�do de las mismas chorradas, que contin�an siendo las mismas. Y eso es siempre muy agradable y muy bueno para la salud mental.Manolo Garc�a y Quimi Portet, miembros de El �ltimo de la Fila.�NGEL NAVARRETEP. �Qu� precio tuvist�is que pagar por el �xito en vuestro momento de auge?M. G. Ninguno porque nosotros quer�amos ser m�sicos no famosos. Y en esa pretensi�n hemos incidido siempre y, al final, lo consigues. Nuestra vida personal no tiene ninguna importancia. Lo que s� importa es la capacidad para emocionar de tus canciones. Nosotros somos como todo el mundo: gente que ha tenido la suerte de poder llevar adelante una tarea muy buscada que es la profesi�n de m�sico.P. Confesast�is que el tema 'Insurreci�n', con su famoso ��D�nde estabas entonces, cuando tanto te necesit�?�, estaba dedicado a una discogr�fica. �Es as�?M. G. M�s o menos, s�.P. Y todos pensando que era una ex.M. G. Cada persona hace suya la canci�n y le da una interpretaci�n. Los principios siempre son dif�ciles para cualquier grupo de rock. Una vez un directivo nos dijo: �Las compa��as de discos no son una entidad ben�fica, sino una empresa para hacer la mayor cantidad de dinero posible�. Y claro, t� est�s all� con tus maquetas y tu casete con tus cancioncitas y te quedas un poco pasmado. Ese jarro de agua fr�a cuando tienes 20 a�os te da la pista de d�nde est�s y de que esos se�ores van a intentar lucrarse con su trabajo que es difundir canciones. Pero las canciones son material sensible, no son tornillos ni tuercas. Una canci�n es algo muy delicado, como un libro de poemas. Entonces a veces hay encontronazos y por ah� podr�a venir la cosa. �D�nde estabais cuando os necesit�? Pero s� que hubo otra gente que confi� en nosotros.P. �Y cu�les eran los principales motivos de disputa?Q. P. Nosotros nacimos en una �poca en la que el triunfo no estaba tan bien visto como ahora. El fracaso ten�a una cierta p�tina de elegancia. O sea, en los a�os 60 y 70, los triunfadores eran un poco horteras. Los grupos que realmente te gustaban eran grupos oscuros que no todo el mundo conoc�a. La m�sica emocionalmente ten�a mucha importancia para nosotros, porque la oferta de ocio era mucho m�s reducida para la gente joven. Entonces, es l�gico que, como m�sico, le dieras una importancia terrible a eso que estabas escribiendo y ten�as encontronazos con todos: con el promotor del concierto, con el de la sala, con el m�nager, con el representante local... Unos te dec�an: �Estas canciones tendr�an que ser m�s r�pidas�. Y otros, lo contrario. Cuando eres joven, todo el mundo tiene grandes ideas para ti, pero t� tambi�n tienes grandes ideas y Manolo y yo tuvimos la fortuna de seguir siempre nuestro criterio y nunca el de los dem�s.P. �C�mo es ese momento cuando te vas a tirar desde el escenario al p�blico y hay poca gente para sujetarte?M. G. Ese momento no existe porque siempre hay gente. Es m�s, ellos me lo piden: �T�rate�. Yo obedezco �rdenes.P. Te quejabas de que el otro d�a se sobredimension� aquel incidente cuando te tiraste al p�blico en Barcelona y se hicieron im�genes falsas con la IA.M. G. Este mundo actual de las nuevas tecnolog�as es un disparate. Yo personalmente detesto la IA, iba a decir con todos los respetos, pero digo que sin ning�n respeto. Yo me tir� como he hecho muchas veces y nunca me he hecho ning�n rasgu�o. Si alg�n d�a me lo hago, asumo mi responsabilidad. En fin, fue una tonter�a sobredimensionada, pero s� que hubo una parte de mala fe porque hubo gente que se preocup� y se hizo de una manera ladina e interesada para conseguir m�s clics y m�s publicidad.P. Yo le� que hab�a habido heridos.M. G. Esa mala idea es reprobable y yo dir�a que hasta casi punible, �no? Habr�a que tomar medidas. Nadie tiene derecho a coger la imagen de otra persona y trastocarla sin su permiso. Si a m� me dicen que Paul McCartney se ha chocado en coche y se ven unas im�genes suyas, voy a ponerme a llorar inmediatamente y voy a sufrir porque me encantan los Beatles. Que alguien haga sufrir a la gente est� muy mal, es muy feo, ir�n al infierno.P. �Qu� tema sigue siendo el m�s dif�cil de tocar para vosotros?Q. P. Como guitarrista Ya no danzo al son de los tambores porque la ac�stica lleva el ritmo y es complicada. Es perfectamente factible y la hacemos muy bien, modestia aparte, pero no es una canci�n que se toque f�cilmente.M. G. Para m� Soy un accidente. Cuando �ramos m�s jovencitos compon�amos en tonos muy altos para m� pero yo llegaba sin ning�n problema y ahora llego, pero no negar� que ya no tengo esa soltura de los 20 a�os.Q. P. Pues yo tambi�n. He dicho la de Al son de los tambores, pero me he equivocado totalmente. Para m� tambi�n Soy un accidente.P. �La misma para los dos?Q. P. Es muy dif�cil, pero como la tocamos todos muy concentrados, es de las que mejor queda. P. �C�mo se aprende a envejecer en este oficio?Q. P. No se aprende. Este oficio tiene la ventaja de que mientras cantas no te acuerdas de lo viejo que eres. Es un oficio que conlleva una parte de inconsciencia y urgencia juvenil, porque sin ella no se puede tocar. Entonces, tienes que recuperarla, buscarla dentro de ti y utilizarla para tocar. Pero cuando no tocas eres perfectamente consciente de lo carcamal que eres.