José Luis Picón |

Fuengirola (Málaga) (EFE).- Casi treinta años después de separarse, El Último de la Fila vuelve a los escenarios con una gira de doce conciertos en la que, según aseguran, «la prioridad es pasarlo bien y ser felices, y, por delante de eso, sentir que el público lo pasa bien y se emociona».

Manolo García y Quimi Portet revelan en una entrevista con EFE, antes de uno de los ensayos para abrir la gira este sábado en el festival Marenostrum de Fuengirola (Málaga), que este regreso «surgió en una sobremesa, como tantas cosas importantes de la vida».

«Últimamente nos veíamos a menudo, y surgió. ¿Por qué no hacemos unos cuantos conciertos? ¡Ah, pues muy buena idea! No recuerdo si lo dijo él o yo, y pusimos en marcha el mecanismo», explica Portet.

No se plantean el futuro más allá de esta gira, porque «en épocas más juveniles había que planear las cosas a mucho más largo plazo, pero ahora sería iluso hacerlo».