Actualizado S�bado,

mayo

02:49La Uni�n Europea y M�xico han sido socios de confianza durante muchas d�cadas. Ahora, en una �poca de tensiones geopol�ticas crecientes, debemos aprovechar todas las oportunidades de estrechar esa asociaci�n, y la cumbre UE-M�xico de esta semana ha dado los resultados que necesitamos.Nuestro Acuerdo Global, que se firm� en 1997, fue uno de los acuerdos m�s ambiciosos jam�s celebrados por la UE. Este Acuerdo hist�rico, que marc� un hito pionero para ambas partes, ha apoyado el comercio entre nosotros, que se ha cuadruplicado.Ayer tuve el honor de firmar, junto con la presidenta Claudia Sheinbaum, una actualizaci�n sumamente importante de este Acuerdo.Europa es actualmente el segundo mayor destino de las exportaciones de M�xico; a su vez, decenas de miles de empresas europeas, peque�as empresas en su inmensa mayor�a, exportan a M�xico. M�s de 11 000 empresas europeas tienen oficinas en M�xico y sustentan, directa o indirectamente, cinco millones de puestos de trabajo.Pero el mundo ha cambiado. Hemos entrado en una etapa dif�cil. Una era de aranceles y controles de las exportaciones, rivalidades industriales y fragmentaci�n geopol�tica. Las perturbaciones que sufre Oriente Pr�ximo y se extienden hasta el Indopac�fico ponen claramente de manifiesto hasta qu� punto la econom�a mundial est� interconectada, y lo vulnerable que es. Ese es el motivo por el que nuestro Acuerdo Global UE-M�xico renovado es tan importante: nos une a largo plazo, con la promesa de brindar a�n m�s resultados beneficiosos para la poblaci�n de ambas partes.Los fundamentos no han cambiado: nuestros valores comunes, el deseo de diversificar nuestras econom�as y hacer que estas crezcan, y nuestro compromiso inquebrantable con una cooperaci�n basada en normas. Lo que s� ha cambiado es la urgencia del momento. Con nuestro Acuerdo modernizado, sentamos unos cimientos basados en la confianza para incrementar la cooperaci�n en varios �mbitos: la reducci�n del riesgo para sectores estrat�gicos, el desarrollo sostenible y la acci�n por el clima, y los derechos humanos y la igualdad de g�nero, entre otros.En un mundo incierto, nuestro compromiso de colaborar estrechamente para fomentar la paz y la seguridad internacionales, as� como para reformar las instituciones mundiales, importa realmente. Mandamos una se�al que se oir� en todo el mundo.Nuestra promesa de hacer crecer el comercio y la inversi�n tambi�n importa. Al eliminar los aranceles en diversos �mbitos, los exportadores de ambas partes saldr�n beneficiados.Consideremos ahora los productos agroalimentarios. M�xico es un gran mercado de m�s de 130 millones de consumidores que crece r�pidamente, y es tambi�n un gran importador. El acuerdo, al eliminar el 99 % de los aranceles, ahorrar� al sector agroalimentario europeo unos 100 millones de euros al a�o y ofrecer� m�s variedad de elecci�n a los mexicanos. Asimismo, abrir� nuevos mercados para los productores de ambas partes, manteniendo al mismo tiempo la aplicaci�n de las normas m�s estrictas en materia de salud y seguridad alimentarias y promoviendo pr�cticas respetuosas con el medio ambiente. Es importante se�alar que el acuerdo proteger� contra las imitaciones a cientos de productos que forman parte de nuestro patrimonio, desde el feta griego hasta el vino Rioja espa�ol. Estos productos encarnan la tradici�n y el saber hacer de sucesivas generaciones. El acuerdo proteger� este patrimonio a la vez que le permitir� desarrollarse.Tenemos la misma ambici�n en cuanto a las inversiones. Europa ya es una de las mayores fuentes de inversi�n extranjera en M�xico. Estamos invirtiendo 5 000 millones de euros adicionales en industrias clave: energ�a limpia e infraestructuras para llevarla a todos los lugares del pa�s; conexiones ferroviarias modernas y puertos descarbonizados; producci�n farmac�utica local y cadenas de valor circulares. Estos cambios benefician a ambas partes. En el caso de M�xico, se traducen en puestos de trabajo locales y de alta calidad y en un refuerzo de la capacidad en el pa�s. En el caso de Europa, abren nuevos mercados y estabilizan las cadenas de valor. Globalmente, los cambios fortalecer�n nuestra seguridad econ�mica y nuestra competitividad en las pr�ximas d�cadas.Otro �mbito para la cooperaci�n reforzada es el de los minerales fundamentales. Tanto la UE como M�xico necesitan un suministro fiable de estos minerales para llevar a cabo su transformaci�n econ�mica ecol�gica y digital. M�xico es ya un proveedor clave de fluorita, utilizada en sustancias qu�micas, en la fabricaci�n de acero y en la cer�mica. Es tambi�n uno de los principales exportadores de zinc y cobre, minerales b�sicos para las redes el�ctricas, las bater�as y las tecnolog�as limpias. Nuestro acuerdo modernizado libera totalmente estos minerales de aranceles y restricciones. En un momento en el que los recursos cr�ticos se utilizan cada vez m�s como arma, esta medida contribuir� a garantizar unas cadenas de suministro estables y fiables.Europa y M�xico ven el mundo con los mismos ojos. En un momento de creciente fragmentaci�n, optamos por la apertura y la asociaci�n. Esa apuesta nos har� m�s fuertes a los dos.El a�o 2026 est� siendo decisivo para la ambiciosa agenda comercial de la UE, y solo estamos en mayo. Hemos celebrado nuevos acuerdos s�lidos y ambiciosos con India, Australia y, ahora, M�xico; y nuestro acuerdo con la regi�n del Mercosur ya es aplicable provisionalmente.Los beneficios econ�micos que brindan estos acuerdos son innegables, pero su valor va mucho m�s all�. Nos unimos a socios afines y demostramos el valor duradero de la cooperaci�n beneficiosa para todas las partes.Estamos haciendo que Europa sea m�s segura, m�s fuerte, m�s pr�spera y m�s influyente en la escena mundial, y conseguiremos a�n m�s logros antes de que finalice 2026.