Un equipo de expertos que trabaja en la necrópolis de Dra Abu el-Naga, en la orilla occidental de Luxor, protagonizó un hallazgo arqueológico de relevancia internacional al desenterrar una serie de tumbas y objetos funerarios que permanecieron ocultos bajo escombros durante más de 150 años. Según informó el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, los trabajos, iniciados en noviembre de 2025, se centraron en el sector sureste de la tumba de Roy y permitieron identificar piezas vinculadas al culto de Amón, la estructura religiosa y política más influyente de la antigua civilización egipcia.Entre los descubrimientos más destacados se encuentra un pozo funerario que contenía diez ataúdes de madera en un notable estado de conservación. El secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Hisham el Leithy, precisó a través del medio Ahram Online que estos sarcófagos, decorados con inscripciones jeroglíficas y escenas detalladas, pertenecen a distintas épocas.Los análisis preliminares señalan que cuatro datan de la XVIII Dinastía, periodo que abarca desde 1550 a. C. hasta 1292 a. C. Entre las identidades reveladas destacan Merit, una cantora del dios Amón, y Padi-Amun, quien ejercía como sacerdote en el mismo templo. El resto de los ataúdes corresponden al periodo ramésida y al periodo tardío.Estos descubrimientos son fundamentales para comprender la compleja jerarquía social y administrativa que sostenía al culto de AmónMinisterio de Turismo y Antigüedades de EgiptoLa hipótesis principal de los investigadores es que este conjunto de sarcófagos no se encontraba en su ubicación original. Se estima que fueron trasladados desde sus tumbas primigenias hacia este pozo durante periodos de inestabilidad política, probablemente como una medida desesperada de los antiguos egipcios para proteger los restos ante posibles saqueos o destrucciones. Este traslado explicaría el estado de deterioro de algunas momias halladas en el interior de las cajas funerarias.El equipo también logró identificar una sepultura hasta ahora desconocida perteneciente a un sacerdote de purificación llamado Aa-Shefi-Nakhtou. La tumba incluye un patio, un pozo rectangular y una entrada decorada con textos funerarios que hacen mención tanto a su padre como a sus dos esposas, quienes, según los registros hallados, también ocupaban cargos religiosos vinculados al culto de Amón.Paralelamente, en una pequeña tumba identificada como DP91, se recuperó un piramidión de arenisca con grabados de su propietario, un noble y escriba llamado Benji, cuya tumba principal todavía no pudo ser localizada. El aspecto más inusual del hallazgo, que atrajo la atención de la prensa internacional, es el descubrimiento de más de 30 momias de gatos salvajes y domésticos en las capas de escombros al sur del cementerio de Baki. Envueltos meticulosamente en lino y sujetos con cintas, estos felinos fueron depositados allí como ofrendas votivas.El equipo que ingresó a recuperar estos tesoros históricos del Antiguo EgiptoMinisterio de Turismo y Antigüedades de EgiptoSegún el comunicado del Ministerio, esta práctica era habitual durante el periodo ptolemaico (332 a. C. a 30 a. C.), cuando se utilizaban animales sacrificados simbólicamente para asegurar la protección espiritual de los difuntos. El doctor Abdul Ghafar, director general de Arqueología de Luxor, subrayó la importancia científica de estas piezas, al señalar que los propietarios de las tumbas eran personajes que jamás habían figurado en los registros históricos conocidos.“Los patrones descubiertos en su interior también permitieron documentar nuevos títulos y oficios que se mencionan por primera vez”, declaró Ghafar. Actualmente, los equipos técnicos se encuentran abocados a las tareas de restauración y documentación detallada de los hallazgos, un paso previo indispensable antes de publicar los resultados finales en una revista científica internacional.Este descubrimiento en Luxor no solo enriquece el conocimiento cultural del país, sino que también ofrece una oportunidad para comprender la compleja jerarquía social y administrativa que sostenía al culto de Amón, el Rey de los Dioses. A medida que las excavaciones continúan, los arqueólogos esperan encontrar nuevas pistas que aclaren las dimensiones de este complejo funerario y la historia de los individuos que allí fueron enterrados. Los estudios seguirán, mientras el sitio permanece bajo estricta supervisión para asegurar la preservación de cada fragmento de la historia que los antiguos dejaron como legado bajo la arena de Egipto.
El hallazgo de 3500 años que revela los secretos mejor guardados del culto más poderoso del Antiguo Egipto
Arqueólogos encontraron diez sarcófagos intactos junto a una colección de gatos momificados en una tumba oculta; el descubrimiento arroja luz sobre figuras históricas y cargos administrativos hasta ahora desconocidos















