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Una estatua monumental del faraón Ramsés II volvió a estar completa después de 96 años. Un equipo de arqueólogos encontró la parte superior que faltaba de la enorme escultura descubierta en 1930, un hallazgo que permitió restaurar una de las piezas más impresionantes del antiguo Egipto.
La historia comenzó cuando el arqueólogo alemán Günther Roeder desenterró la mitad inferior de una gigantesca estatua de más de siete metros de altura en la actual región de Minya, al sur de El Cairo. La pieza fue hallada cerca de la antigua ciudad de Khemnu, conocida siglos después como Hermópolis Magna, cuando estuvo bajo el dominio de Roma.
Durante décadas, la parte superior permaneció desaparecida y muchos especialistas creían que podía haberse perdido para siempre bajo la arena o deteriorado por el paso del tiempo y la humedad del Nilo.
La parte superior de una estatua de piedra caliza que representa al faraón egipcio antiguo Ramsés II. Foto: City of the Baboon Project










