Citroën oficializó el desarrollo de un nuevo vehículo urbano que reinterpretará las pautas de ingeniería y funcionalidad del histórico Citroën 2 CV, modelo que se fabricó en la Argentina y que hace muy poco cumplió 75 años de vida. La iniciativa se inscribe dentro de la hoja de ruta industrial "FaSTLAne 2030" de Stellantis, un programa estratégico que prevé la introducción de múltiples plataformas de propulsión limpia para democratizar el uso de los automóviles eléctricos mediante costos de adquisición competitivos.
De acuerdo con lo expresado por el director general de la marca, Xavier Chardon, y muy lejos de aquellos modelos que PARABRISAS probó en reiteradas ocaciones, el propósito del proyecto no radica en apelar a la nostalgia de una simple reedición de líneas clásicas, sino en recuperar las premisas fundacionales del pliego de condiciones del TPV (Très Petite Voiture) originario: concebir un transporte ligero, versátil, práctico y accesible, adaptado a las regulaciones de circulación de los centros urbanos modernos.
Plataforma eficiente y sinergias de manufactura
El futuro modelo utilitario se posicionará en la base del segmento de los vehículos urbanos de cero emisiones, encuadrándose dentro de las nuevas normativas para la categoría E-Cars impulsadas en el viejo continente. Este marco legislativo simplifica las exigencias de ciertos asistentes electrónicos complejos con el objeto de reducir de forma directa el costo de fabricación de las unidades y su posterior precio de venta al público, estimando un valor de comercialización objetivo en torno a los 15.000 euros.










