El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha pedido a la Fiscalía y a las partes del caso Plus Ultra que presenten alegaciones sobre la conveniencia de agrupar a las ocho acusaciones populares que quieren personarse en la causa. A tres de ellas ya las ha admitido el magistrado: el Partido Popular, Vox y la organización ultracatólica HazteOír. Pero otras cinco aún están pendientes de prestar fianza o de subsanar defectos procesales. Se trata del pseudosindicato Manos Limpias, los partidos políticos Iustitia Europa y Valores, la asociación negacionista del covid Liberum y un abogado penalista, Borja Fernández Peña.PublicidadTanto el ministerio público como las defensas tienen dos días para presentar alegaciones. Por regla general, a las propias acusaciones populares no les agrada tener que agruparse, porque deben compartir abogado y procurador, y no siempre sus objetivos son comunes ni defienden las mismas posturas jurídicas. Además, el juez les pedirá una fianza, 5.000 euros que ya han depositado PP, Vox y HazteOír.La Ley de Enjuiciamiento Criminal permite a cualquier ciudadano denunciar y personarse en un proceso penal como acusador, aunque no haya sido ofendido o perjudicado por el supuesto delito. Así figura en el artículo 125 de la Constitución española. En los últimos años, la acusación popular ha adquirido gran notoriedad por los cientos de procedimientos judiciales que han instado, o en los que se han personado, asociaciones de ideología ultraderechista. El propósito de su hiperactividad judicial –el Supremo llegó a quejarse de la "patente voracidad litigiosa" de estas organizaciones– no es otro que trasladar la batalla política a los tribunales. En muchos casos consiguieron el buscado protagonismo mediático; en otros, tras generar ruido, las causas fueron archivadas.Entre las ahora personadas, o en trámite de personación, en el caso por el que se ha imputado al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, se encuentran algunos nombres habituales de la acusación popular en los últimos años. Como HazteOír o Manos Limpias. También Iustitia Europa y Liberum. Público investigó el año pasado la actividad, cuentas y conexiones de estas organizaciones de extrema derecha. El resultado fue una serie de 10 entregas que describe y analiza lo que bien podría definirse como una Brunete legal ultra.PublicidadLos campeones de la acusación popularHazteOír, nacida como Instituto Phoenix en 2001, fue fundada por Luis Losada, subdirector de La Gaceta –diario ultraderechista propiedad del grupo Intereconomía–, y colaborador de 13TV –la televisión de la Conferencia Episcopal–, además de uno de los miembros señalados de El Yunque, al igual que el presidente de HazteOír, Ignacio Arsuaga. Esa secta secreta, fundada en México en los años 50, utiliza métodos para "instaurar el reinado de Cristo en la tierra" que incluso han merecido el reproche público de algunos obispos españoles. Pese al fundamentalismo religioso que en principio es la seña de identidad de HazteOír, sus objetivos en los tribunales tienen poco que ver con supuestas ofensas al catolicismo: se han personado en el caso contra la mujer del presidente del Gobierno, contra el ministro del Interior por la visita de Carles Puigdemont a Barcelona en agosto de 2024, contra la Ley de Amnistía o contra el fiscal general del Estado por la filtración del correo del novio de Isabel Díaz Ayuso.En el caso Plus Ultra, la organización ya ha solicitado al juez José Luis Calama que retire el pasaporte al expresidente del Gobierno, le prohíba salir de España, comunicarse con el resto de los investigados y seguir trabajando como consultor, además de imponerle una fianza de al menos 700.000 euros. También quiere que la Policía investigue los viajes realizados por Rodríguez Zapatero y sus hijas desde 2017.Finalmente, y como ha sido parte de sus campañas hasta ahora, ha desplegado una lona en el Arco de Moncloa de Madrid. En esta ocasión, con fotos de Rodríguez Zapatero, Pedro Sánchez y Nicolás Maduro. Antes desplegaron otra contra Sánchez en el Congreso o fletaron autobuses con eslóganes contra los transexuales o, de nuevo, contra el presidente del Gobierno.PublicidadManos Limpias es el campeón y el pionero de la acusación popular por el número de querellas presentadas. Comenzó sus acciones legales al poco de fundarse, hace 30 años. Su primer objetivo fue el empresario José María Ruiz Mateos, siguió con el juez Baltasar Garzón y los trabajadores de Sintel o el primer ministro de Gibraltar, Fabián Picardo, hasta que el caso Ausbanc llevó a su fundador y presidente, Miguel Bernad, a la cárcel.Con frecuencia los jueces han expresado su malestar por la escasa consistencia de muchas de las denuncias del pseudosindicato, a veces sustentadas en meros recortes o enlaces de prensa. El año pasado, el Supremo rechazó una querella que Manos Limpias llegó a ampliar hasta 15 veces, en un intento por unir en una sola diligencia casos tan diversos como la filtración del correo de la pareja de Isabel Díaz Ayuso, la causa que implica a José Luis Ábalos y Koldo García, el paso de la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez por el aeropuerto de Barajas, el rescate de Air Europa y la investigación contra Begoña Gómez. El Alto Tribunal reprochó al pseudosindicato que pretendiera construir una "macrocausa general" para intervenir como parte y acceder así a "información en ocasiones reservada y sensible".Dos partidos minoritariosIustitia Europa, que aún está pendiente de ser admitido como acusador popular, es un partido político que consiguió 26.611 votos en las elecciones europeas de 2024 –la cifra mínima para lograr un escaño era de 284.888–. Lo preside el abogado y ex guardia civil Luis María Pardo . Iustitia Europa dice tener 1.500 afiliados y otros tantos "colaboradores activos". Se financia mediante "aportaciones voluntarias" y rechaza las subvenciones públicas. No se considera un partido "tradicional" sino que se presenta como un "antipartido", porque cree que la única vía efectiva para "reformar el sistema es operar desde su interior". "No aspiramos a ocupar el poder, sino a devolverlo a la ciudadanía", resume. Asegura que carece de ideología. Su penúltima acción judicial fue el pasado enero, cuando se personó como acusación popular por el accidente de tren en Adamuz (Córdoba).También es un partido Valores, otra de las acusaciones pendientes de personarse. Se trata de una formación encabezada por Alfonso Galdón. Procedente de Vox, también presidió el Foro de la Familia y se atribuye la creación del pin parental. El partido se presenta como un proyecto político basado en el humanismo cristiano, aboga por la unidad del centroderecha en un manifiesto que sirve de apertura a su página web y, finalmente, pide que "Puerto Rico vuelva a España" y se convierta en la decimoctava comunidad autónoma por "justicia histórica".Negacionista del covidEn cambio, Liberum es una asociación. Luis María Pardo, el líder de Iustitia Europa, fue antes su abogado. Se creó en Gijón en 2021 "para restaurar los derechos y libertades usurpados en la pandemia". La preside Concepción Nandi Cuevas Montoto, "ama de casa y sindicalista", según se define.Liberum se ha querellado contra el Gobierno por las medidas anticovid, pero también contra el director general de la OMS, el exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (Niaid) e incluso contra el presidente de la ONG EcoHealth Alliance. Les acusaba de toda una ristra de delitos: lesiones, coacciones, prevaricación y omisión del socorro, manipulación genética e incluso genocidio "en relación con el Código de Nuremberg, el Estatuto de la Corte Penal Internacional y el Convenio Europeo de Derechos Humanos". Según alegaba Liberum, el origen de la pandemia fue la fuga de un virus que formaba parte de un arma biológica.También recurrió en los tribunales la obligatoriedad de las mascarillas en Aragón, Asturias y Madrid. Y las zonas de bajas emisiones de Segovia y Badajoz. En una entrevista publicada en enero de 2023, Nandi Cuevas aseguraba que cuenta con un equipo de 69 abogados. Y que "ya hay un borrador de la Constitución Mundial, que quieren aprobar en mayo de 2024. Se reúnen en Ginebra en febrero para avanzarlo".PublicidadIustitia Europa, que niega ser una "continuación" de Liberum, pese a que Luis María Pardo fue "el principal artífice de que se conociera" la asociación asturiana, también su "principal abogado", rechaza "etiquetas simplificadoras como negacionistas o conspiranoicos".Finalmente, se estrena en la acusación popular Borja Fernández Peña, un abogado penalista de Madrid que fue socio director del despacho Fernández & Renes hasta que abrió su propio bufete. Según consta en su perfil de Linkedin, empezó su carrera trabajando durante un año en otro despacho protagonista de la actualidad judicial: Equipo Económico, en el centro del caso contra el exministro de Hacienda del PP Cristóbal Montoro. Como se sabe, tanto Montoro como los socios de ese bufete están imputados por usar su influencia política para aprobar leyes a medida a cambio de millones de euros.