Este viernes, en Y ahora Sonsoles se han hecho eco de la dura historia de Cristina Espinosa, una mujer que tras un año de separación se ve obligada a convivir con su exmarido porque él no quiere abandonar la vivienda a pesar de que la sentencia del juez dicta lo contrario. Según esa sentencia, y como ha explicado Pepa Romero, el exmarido de Cristina debería haberse ido hace un año y la mujer se ve obligada "a pagar los gastos de la casa" y "darle una compensación económica a él", que lleva casi dos décadas sin trabajar "porque no le da la gana". "Tengo que pagarle una pensión, se la estoy pagando. Él no recurrió la sentencia, por lo tanto es firme, pero no se va de la casa. Lo que hace es utilizar los medios que le da el sistema para ir cambiando de abogados de oficio de tal manera que un año y medio después este señor sigue en la casa", ha explicado indignada la protagonista de la historia. Cristina ha agradecido a Sonsoles Ónega y al resto del equipo que le hayan dejado "darle voz" a su situación. "Ya no sé qué hacer", ha expresado desesperada. "Os podéis imaginar que vivir con una persona de la que has querido divorciarte, y ha sido un divorcio contencioso porque él no quería, pues es francamente difícil", ha continuado.Ruidos por las noches para que no pueda dormir, poner tres lavadoras al día porque es ella la que se encarga de los gastos o no bajar las bolsas de basura para que lo haga ella son algunas de las cosas que Cristina lleva aguantando más de un año. Ante la idea de cambiar la cerradura de la vivienda, la mujer ha asegurado que no lo ha hecho porque incurriría en "un delito de coacción". Cristina ha desmentido que su marido no tenga a donde ir en caso de dejar la vivienda, asegurado que cuenta con "una herencia parada que no acepta ni rechaza". "También tiene una oferta sobre su parte de la vivienda que no acepta tampoco", ha añadido."El juez tuvo en cuenta todo esto más el hecho de que lleva 17 años sin trabajar por voluntad propia. Él no se va porque está cómodo, porque lo mantengo y porque me destroza la vida", ha sentenciado Cristina, que desde que le planteó el divorcio a su ahora exmarido todo se volvió "muy tenso", llegando a haber insultos de por medio.