FOTOGALERÍA
El latido del mundo oscila entre la crudeza del dolor logístico y el clamor social en las calles, encontrando un respiro en los destellos del arte y la corona que inspiran esperanza.
En la República Democrática del Congo, el silencio envuelve un almacén logístico de la OMS y el dolor latente de un hospital en Mongbwalu tras declararse un brote de ébola. Mientras la severidad estremece a Banda Aceh bajo el yugo de la ley islámica, la resistencia civil se hace eco en los clamores de Cochabamba y el humo empaña el sur del Líbano tras un reciente ataque.
Frente a la crudeza, el arte y la esperanza buscan su espacio en la cotidianidad: Sídney se viste de arrecife coralino para clamar por la conservación de la naturaleza, Irlanda del Norte sonríe ante la espontaneidad del rey Carlos III con un ukelele y el glamur de Penélope Cruz deslumbra con su llegada al Festival de Cannes.
Mostrar comentarios












