El equipo del Laboratorio de Neuroingeniería de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) creó un escáner con Inteligencia Artificial (IA) capaz de detectar un infarto en segundos. Actualmente, trabajan en un protocolo clínico para validar esta tecnología en Argentina y avanzar hacia su comercialización.Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en Argentina y, ante un infarto, cada minuto cuenta. El objetivo del escáner, bautizado como Cardio Trace, es reducir al máximo los tiempos de diagnóstico y derivación intrahospitalaria para que el paciente llegue lo más rápido posible a una unidad coronaria y pueda ser atendido por un especialista.“Las guías internacionales de tratamiento dicen que en 10 minutos a partir del inicio de los síntomas te tenés que hacer un electrocardiograma, y en 90 minutos te tenés que estar tratando”, afirma Daniela Andrés, directora del Laboratorio de Neuroingeniería de la UNSAM y del proyecto en el que participan más de veinte estudiantes, investigadores y graduados de Ingeniería Biomédica, Ciencias Sociales y Ciencia de Datos de la universidad.Sin embargo, explica que muchas veces esos tiempos son difíciles de cumplir por la forma en que hoy circulan los estudios médicos dentro del sistema de salud. “El problema es que la persona que recibe en una guardia, una ambulancia o en una salita de primeros auxilios a alguien que tiene un infarto no es quien puede hacer el diagnóstico: hace el electrocardiograma, pero no sabe leerlo. Entonces saca una foto por WhatsApp y la manda. Eso circula hasta que lo ve un cardiólogo que es especialista y que hace el diagnóstico”, detalla. Cumplir estos tiempos con “este sistema de sacarle una foto al papel, es prácticamente imposible”, concluye.Según explica, en Argentina el principal problema no es la falta de tratamiento, sino la lentitud con la que se atiende a las personas que atraviesan un infarto, lo que puede provocar secuelas permanentes en los pacientes. “La discapacidad que queda después de un infarto es mayormente una insuficiencia cardíaca”, señala la investigadora.Además advierte que esa demora “implica un costo socioeconómico enorme”, porque estas complicaciones prolongan las internaciones y encarecen el tratamiento. Por eso, remarca que el objetivo del escáner no es reemplazar al médico sino acelerar el acceso de los pacientes al diagnóstico y la atención especializada.“El proyecto de detección con IA de infartos arrancó en el laboratorio, fue el Proyecto Final de Ingeniería (PFI) —es cómo la tesis de la carrera— de Federico Alscher, que se graduó en UNSAM trabajando en este tema en mi laboratorio”, cuenta Daniela, docente a cargo de equipo interdisciplinario. Luego, con Nahuel Martínez de Sucre y Gianfranco Bianchi también biomédicos de la UNSAM crearon Quanttrace, para poder llevar el proyecto al mercado.“Quanttrace es una empresa que está formada por las mismas personas que somos parte del laboratorio, decidimos crear esta startup para poder llevarlo a la etapa de producto, porque eso no se podía hacer desde una laboratorio de investigación”, aseguró Daniela Andrés quién es también directora de la empresa.Actualmente, el proyecto tiene dos versiones. Un escáner que analiza electrocardiogramas impresos en papel y, que hoy se utiliza para desarrollar el protocolo clínico en hospitales. Y otra versión que hace el electrocardiograma y luego la evaluación. Para este último, el equipo imagina un funcionamiento similar al de los desfibriladores —instalados en aeropuertos, estadios y espacios públicos— “la idea es que esté en la calle, que cualquiera pueda hacerse una electro”, si presenta riesgo de infarto para acelerar su derivación y atención médica.El proyecto comenzó en 2019 dentro de la UNSAM y desde entonces trabaja junto a estudiantes, investigadores y graduados de distintas disciplinas. Actualmente, el equipo desarrolla junto al CEMIC, en colaboración con la doctora Mirza Rivero un protocolo clínico para validar esta tecnología en Argentina.“Para que llegue el producto a la clínica —afirma Daniela Andrés— hacen falta todos los actores, usuarios, el hospital, los médicos, los ingenieros, el laboratorio, la universidad pública y la empresa privada. Todo eso se junta para hacer un desarrollo tecnológico que es algo largo y complejo”, concluye.
Científicos que crearon un escáner con IA para detectar infartos: "La idea es que cualquiera en la calle pueda hacerse un electro"
Daniela Andrés, docente a cargo del CardioTrace, explicó a Clarín cómo lo desarrollaron.El proyecto busca acelerar el diagnóstico y la derivación de pacientes para reducir secuelas y salvar vidas. Actualmente, el equipo trabaja junto al CEMIC para validar la tecnología en Argentina.











