Cuando volvemos a los 80 y hablamos de shoegaze, muros de sonido imposibles, videoclips que mareaban por su empeño en no enfocarse y música alternativa rompedora (aunque no vendiera millones), para los fans hay un nombre que se repite: My Bloody Valentine.La banda liderada por Kevin Shields no solo redefinió el rock atmosférico de finales de los 80 y principios de los 90, sino que también construyó una leyenda alrededor de su perfeccionismo, sus silencios eternos y unos conciertos tan atronadores que suelen repartir tapones para los oídos en la entrada.Formados en Dublín en 1983, arrancaron con un sonido más cercano al post-punk y al indie oscuro, pero todo cambió cuando encontraron "su sonido"; una mezcla hipnótica de guitarras distorsionadas, voces casi fantasmales y melodías enterradas bajo capas de ruido que acabaría convirtiéndose en su sello. Tras varios EP muy influyentes, el grupo alcanzó el estatus de culto con Loveless (1991), considerado hoy uno de los discos más importantes de la historia del rock alternativo. La grabación fue tan obsesiva y larga que alimentó durante años el mito de que casi había arruinado a su discográfica.

La combinación de caos y belleza convirtió canciones como Only Shallow o Soon en referencias para generaciones posteriores. Bandas de dream pop, noise rock o incluso artistas contemporáneos de TikTok siguen citando a My Bloody Valentine como influencia directa. El término shoegaze (subgénero del rock alternativo) quedó prácticamente ligado a ellos.Pero, poco después de Loveless, llegó el silencio. Entre problemas internos, bloqueos creativos y la fama de perfeccionista extremo de Shields, el grupo desapareció prácticamente del mapa durante años. Aunque oficialmente nunca dejaron de existir, la banda pasó gran parte de los 90 y principios de los 2000 convertida en una especie de fantasma musical.Nadie sabía, realmente, si volverían, pero en 2007 llegó la sorpresa con su reunión oficial y, después, en 2013 lanzaron m b v, su primer álbum en más de dos décadas. El disco no solo fue recibido con entusiasmo por los fans, sino que confirmó que seguían teniendo un sonido único. Desde entonces, las promesas de algunos nuevos trabajos, entre lo melódico y lo experimental, han sido constantes.