La economía de China sigue presentando un crecimiento notablemente más alto que los países desarrollados. El PIB avanza alrededor de un 5% anual (llegó a crecer a un ritmo superior al 9% durante muchos años), mientras que la tasa de paro oficial sigue en niveles relativamente bajos y el sector exterior mantiene su fortaleza tras haber llevado al país a registrar un superávit comercial histórico (el más grande de la historia de cualquier país) en 2025. Sin embargo, el pesimismo que se ha instalado sobre el futuro económico, la caída del sector inmobiliario, los cambios productivos dentro de la industria y los servicios, la cuestionable calidad de la vida en algunas ciudades (oscuras, contaminadas, poco afables) y la propia ralentización de la economía están produciendo una tendencia sorprendente. Miles de chinos están volviendo al campo porque consideran que pueden alcanzar una mayor prosperidad (en todos los sentidos, no solo el económico) en el mundo rural que en las ciudades. Aunque esto no es la primera vez que sucede (ya pasó en 2008 y 2020), esta vez parece un proceso diferente, según los expertos.Hay dos fuerzas clave que están llevando a que una parte creciente de los chinos empiece a volver al campo. Por un lado, está el desequilibrio entre nuevas ofertas de empleo (muy relacionadas con la Inteligencia Artificial) y la formación de los ciudadanos chinos (aunque se adapta más rápido que la de Occidente, también lleva cierto retraso). Por otro lado, se encuentran aquellos trabajadores de mediana o avanzada edad que tras años trabajando en la industria o la construcción se ven ahora en una situación compleja por el declive de la industria tradicional (bajo valor añadido) y la crisis inmobiliaria que sufre el país.
Los chinos vuelven en masa al campo, pero no como en 2008 o 2020: "Esta vez va a ser algo más prolongado y estructural"
La economía de China sigue presentando un crecimiento notablemente más alto que los países desarrollados. El PIB avanza alrededor de un 5% anual (llegó a crecer a un ritmo superior al 9% durante muchos años), mientras que la tasa de paro oficial sigue en niveles relativamente bajos y el sector exterior mantiene su fortaleza tras haber llevado al país a registrar un superávit comercial histórico (el más grande de la historia de cualquier país) en 2025. Sin embargo, el pesimismo que se ha instalado sobre el futuro económico, la caída del sector inmobiliario, los cambios productivos dentro de la industria y los servicios, la cuestionable calidad de la vida en algunas ciudades (oscuras, contaminadas, poco afables) y la propia ralentización de la economía están produciendo una tendencia ...














