La economía de China sigue presentando un crecimiento notablemente más alto que los países desarrollados. El PIB avanza alrededor de un 5% anual (llegó a crecer a un ritmo superior al 9% durante muchos años), mientras que la tasa de paro oficial sigue en niveles relativamente bajos y el sector exterior mantiene su fortaleza tras haber llevado al país a registrar un superávit comercial histórico (el más grande de la historia de cualquier país) en 2025. Sin embargo, el pesimismo que se ha instalado sobre el futuro económico, la caída del sector inmobiliario, los cambios productivos dentro de la industria y los servicios, la cuestionable calidad de la vida en algunas ciudades (oscuras, contaminadas, poco afables) y la propia ralentización de la economía están produciendo una tendencia ...