Para cerrar las negociaciones de la modernización del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM), ambas partes acordaron hacer un ajuste a los beneficios que se otorgarían mutuamente, a pesar de haber alcanzado compromisos previamente, explicaron especialistas.A lo largo de nueve años de negociación hubo momentos de avances, pero se revirtieron en enero de 2025 ante la falta de apertura en energía, lo que se reflejó en la disminución de cuotas de cárnicos, etanol y ajustes a las reglas de origen para el sector automotriz de México, explicaron consultores de comercio exterior, mencionaron.Fuente: Banco de México y Secretaría de EconomíaEn 2018 se tuvieron los primeros acuerdos de la modernización del TLCUEM con los europeos y el acuerdo en principio “reflejaba una situación de la política energética de México de lo que instrumentaba el entonces presidente Enrique Peña Nieto”, dijo el consultor independiente y secretario general de la Cámara de Comercio México-Unión Europea en Bruselas, César Guerra.Sin embargo, agregó, hubo un viraje sobre esa política en el siguiente sexenio “y ahí se dio otra pausa” en las negociaciones.Al mantenerse esa visión en el siguiente sexenio, en la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, “en lugar de buscar acomodo en un capítulo energético se evitó un riesgo al quitar compromisos en materia energética”.Guerra dijo a EL UNIVERSAL que “Europa tuvo que aceptar el retiro de concesiones de energía”, de manera que el capítulo evolucionó a un compromiso de revisar las condiciones del sector a los tres años de la entrada en vigor del acuerdo. Esto llevó a “ajustar o rebalancear” el nuevo TLCUEM, agregó.Ayer, en la Cumbre Empresarial México-UE, el canciller mexicano Roberto Velasco respondió a pregunta expresa de EL UNIVERSAL que, ante ese compromiso de revisión en tres años, “no se necesita un capítulo para que haya inversiones. Tan es así que ya hay inversiones importantes de muchos países en el sector energético en México”.En suma, Guerra opinó que “en reglas de origen de autos México queda mejor porque hay excepciones donde sí va a tener beneficios para ciertos vehículos, pero lo que había logrado de flexibilidad se quitó y ahora la mantienen países competidores, como Japón y Canadá”.Datos de la Comisión Europea indican que las exportaciones de México al bloque en 2025 sumaron 38 mil millones de dólares. A través del acuerdo renovado, la Secretaría de Economía prevé aumentar 50% los envíos a la UE para 2030.La revisión del TLCUEM inició en junio de 2016 y acabó en enero pasado, por diferencias sobre inversiones, compras de gobierno y energía, que se resolvieron tras las negociaciones del secretario de Economía, Marcelo Ebrard.Europa tenía interés de participar en las compras de gobiernos federal y estatales de México, pero no se logró como se buscaba a causa de la autonomía de las entidades federativas, aunque se acordó incluir compras públicas de estados que representan 62.5% del Producto Interno Bruto (PIB).El experto en comercio exterior y exnegociador de tratados, Jorge Molina, dijo que en el TLCUEM original no se incluyó un capítulo de inversiones, algo que sí se logró en esta modernización.El problema son las barreras no arancelarias que impone la regulación mexicana a inversionistas, mismas que ya fueron identificadas por la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR).Así, en la medida que se solucionen las quejas estadounidenses se podrá ver la llegada de más capital europeo al país, mencionó.El capítulo de inversiones no soluciona todo, porque siguen las restricciones en energía, en litio, minería y el espectro radioeléctrico.“Sin estos tres sectores clave que pueden traer proyectos de mayor envergadura, ¿qué te queda? ¿Que se sigan abriendo franquicias europeas o cadenas de ropa?”, cuestionó.Para Molina, el comercio con Europa “ha estado subdesarrollado”, pues representa 7.12% de los intercambios totales de México.El acuerdo global modernizado entre México y la UE que firmarán hoy en Palacio Nacional la presidenta Claudia Sheinbaum y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen no significa una apertura comercial total, pues hay productos que se mantendrán bajo cuotas y otros con montos máximos de importación.Entre los productos sujetos a cupos están las carnes de res, cerdo y pollo, preparaciones de atún, azúcar, espárragos, huevos, jugo de naranja, chicle y etanol para bebidas espirituosas.Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.