La Policía Nacional encontró una caja fuerte en la oficina de José Luis Rodríguez Zapatero en el primer piso del número 35 de la calle Ferraz, frente al cuartel general del PSOE. Agentes del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT) acudieron al inmueble para reventar la caja, pero el abogado del expresidente del Gobierno acabó proporcionando a los funcionarios la llave para abrirla, según han confirmado a El Confidencial fuentes próximas al caso. Ante la negativa del juez José Luis Calama a registrar la vivienda del expresidente del Gobierno en Las Rozas (Madrid), los investigadores de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) depositaron sus esperanzas en la inspección del despacho de Zapatero, un piso de casi 200 metros cuadrados que pertenece al PSOE y que, como recogen las diligencias, servía como centro de mando de la trama. La entrada en el inmueble no les defraudó. Los expertos en delitos económicos de la Policía hicieron volcados de los discos duros de los ordenadores del expresidente del Gobierno y su secretaria, María Gertrudis Alcázar, clonaron sus bandejas de correo electrónico y se llevaron agendas, libretas, documentos y otras anotaciones manuscritas. También intervinieron el teléfono móvil de la secretaria y le efectuaron un “registro corporal” para asegurarse de que no destruía ninguna prueba. El descubrimiento más sorprendente fue una caja de seguridad. Ante la negativa del abogado de Zapatero a colaborar en su registro, la UDEF pidió que se personaran efectivos del GOIT, una unidad especial de la Policía dedicada a búsqueda de zulos, dobles fondos y otros escondites y experta en la rotura de cierres de seguridad. Sin embargo, cuando el GOIT llegó a Ferraz, el letrado del expresidente cambió de opinión y facilitó la llave de la caja. Registro por sopresa Los agentes localizaron en su interior documentos y otros objetos que aún no han podido ser analizados. Las fuentes consultadas aseguran que, por la reacción que tuvo Gertrudis al ver a los agentes de la UDEF, la disposición de los objetos en el despacho y el enorme volumen de información almacenado en su interior, ni Zapatero ni su entorno esperaban que el juez ordenara los registros del pasado martes. Este diario ya publicó la semana pasada que "nuevas investigaciones judiciales" acorralaban a Zapatero y se habían publicado multitud de noticias que acreditaban su relación con el caso Plus Ultra, pero el Gobierno de Pedro Sánchez le trasladó que no debía preocuparse y el expresidente llegó a convencerse de que no había ninguna posibilidad de que terminara imputado. De hecho, Zapatero se mostró sorprendido cuando los agentes se presentaron en su casa minutos antes de las 8 de la mañana para entregarle su citación en la Audiencia Nacional y las órdenes de entrada en el despacho de la calle Ferraz y en Whathefav SL, la agencia de publicidad de sus hijas, Laura y Alba Rodríguez Espinosa, situada en el número 12 de la calle San Germán de Madrid. El instructor del caso también autorizó la incautación de sus teléfonos móviles. Las hijas de José Luis Rodríguez Zapatero, el pasado martes, tras el registro efectuado por la UDEF en su agencia de publicidad. (EFE/Fernando Villar) Los agentes confían en hallar en la memoria de los dispositivos nuevos indicios contra Zapatero. El auto de imputación del expresidente sólo contiene una frase pronunciada por éste. El resto de conversaciones que le implican en la trama de blanqueo y tráfico de influencias fueron pronunciadas por terceros. En concreto, el magistrado atribuye a Zapatero un mensaje encontrado en el móvil de su presunto testaferro, el empresario Julio Martínez Martínez, que fue enviado el 31 de julio de 2021. ​"Exitosa gestión..." En esa época, la aerolínea Plus Ultra había perdido la autorización para operar en Venezuela. Martínez contactó con el mayor general Juan Manuel Teixeira Díaz, presidente del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil del régimen chavista, para que devolviera a Plus Ultra su licencia. El militar chavista accedió finalmente a la petición. Poco después, Martínez recibió en su móvil un mensaje de una persona identificada en su agenda como “Z”: “En tiempo y forma. Exitosa gestión…”. Las pesquisas atribuyen a Zapatero esas palabras. El expresidente tendrá la oportunidad de desmentir esa acusación el próximo 2 de junio ante el juez Calama. Se le acusa de blanqueo de capitales, tráfico de influencias, falsedad documental y pertenencia a organización criminal. Ni Gertrudis ni sus hijas están imputadas, pero es difícil que la causa no acabe afectándoles por el papel que desempeñaron en la transmisión de las órdenes de Zapatero y en el lavado de los fondos que pagaban sus clientes. Este jueves, el instructor acordó el bloqueo provisional de la cuentas bancarias del antiguo líder del PSOE para evitar un posible alzamiento de bienes. La Policía Nacional encontró una caja fuerte en la oficina de José Luis Rodríguez Zapatero en el primer piso del número 35 de la calle Ferraz, frente al cuartel general del PSOE. Agentes del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT) acudieron al inmueble para reventar la caja, pero el abogado del expresidente del Gobierno acabó proporcionando a los funcionarios la llave para abrirla, según han confirmado a El Confidencial fuentes próximas al caso.