La investigación de las actividades de José Luis Rodríguez Zapatero van más allá del mero rescate de Plus Ultra. En el auto conocido el pasado martes se indica que el expresidente era el "núcleo decisorio y estratégico" del entramado y utilizaba su "intervención directa" en operaciones internacionales de "alto valor económico", que abarcaban negocios con petcoke (o coque de petróleo, un residuo final del refino del petróleo que se usa como combustible de bajo coste), oro o compraventa de acciones o divisas. Esos negocios se llevaban a cabo en la oficina de Zapatero en la calle Ferraz de Madrid, un piso puesto a disposición del Partido Socialista para los expresidentes, que utilizaba él, y que fue registrado junto con otros despachos de varias empresas por la UDEF.En el caso del petróleo, Calama atribuye a Zapatero acceso a "personas situadas en los más altos niveles de responsabilidad política" para la compraventa de petróleo en Venezuela. La red, según el auto, mantenía contactos "con autoridades y operadores económicos" en el país caribeño, China, Emiratos Árabes Unidos y otros estados.

Tres personas han sido claves para la "trama" petrolífera: Julio Martínez Martínez, amigo del expresidente y administrador de la sociedad Análisis Relevante, y los empresarios Domingo Arnaldo Amaro Chacón y Guillermo Alfredo Amaro Chacón, administradores de Inteligencia Prospectiva, empresa que servía de entrada a fondos extranjeros que posteriormente se distribuían a Análisis Relevante, a la agencia de las hijas de Zapatero y a Gate Center, presidida por el expresidente del Gobierno, a través de contratos ficticios.