El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha pedido a España que mantenga la senda de saneamiento de las cuentas públicas y ha señalado que el Gobierno debería empezar por retirar las medidas de apoyo aprobadas por la guerra en Irán, debido a su elevado coste fiscal, y que solo en el caso de que se materialice el peor de los escenarios bélicos las mantenga. Eso sí, focalizadas en los colectivos más vulnerables y sin que distorsionen los precios energéticos.

La institución con sede en Washington ha publicado este viernes las principales conclusiones de su evaluación sobre la economía española, para la que prevén un “sólido crecimiento” este año “a pesar del impacto adverso de la guerra en Oriente Medio”. Las previsiones publicadas este viernes mantienen la actualización que hizo el FMI en marzo, proyectando un avance del producto interior bruto (PIB) del 2,1% este año y del 1,8% en 2027.

Los economistas de la institución reconocen que el crecimiento económico español ha sobrepasado el de la zona euro y que su crecimiento a corto plazo será “resiliente”, aunque se moderará por el envejecimiento de la población. Sin embargo, predominan los riesgos a la baja en las previsiones, fundamentalmente arrastrados por la guerra en Irán y la duración del conflicto, por lo que insisten en “la importancia de recuperar el espacio fiscal y de impulsar reformas estructurales que aseguren un crecimiento sostenible”.