Paula Solanas AlfaroBarcelona 21/05/2026 18:00 Actualizado a 21/05/2026 19:00 En una sociedad cada vez más envejecida, el dolor ha dejado de ser un síntoma pasajero para convertirse en una patología en sí misma. Define la calidad de vida de millones de personas y abordarlo de manera especializada ya es un negocio. Concretamente, el de MIVI, un grupo sanitario catalán centrado en el tratamiento del dolor que lo hace a través de unidades especializadas dentro de los hospitales privados, pero también con clínicas de fisioterapia, atención domiciliaria o la gestión de la asistencia necesaria tras un accidente de tráfico.La compañía ha presentado este jueves en el Hospital de Sant Pau su plan estratégico para los próximos cuatro años, en los que quiere convertirse en el líder europeo en este campo. Por ahora, MIVI cuenta con 30 unidades del dolor en activo repartidas por el territorio español y está abriendo otras siete en estos momentos. El objetivo del grupo es llegar a las 60 unidades operativas en 2030, una cifra que incluye otros negocios como los centros de fisioterapia. “En 2027 queremos salir fuera de Europa, empezando por Portugal”, avanza su consejero delegado y exsecretario general del departamento de Empresa i Treball de la Generalitat, Oriol Sagrera.El objetivo del grupo sanitario es llegar a las 60 unidades operativas en 2030 y empezar a operar en otros paísesAunque apenas tiene dos años y medio de vida como grupo, el germen de su nacimiento se remonta a finales de los años 90. Por aquel entonces, los doctores Ramsin Benyamin y Ricardo Vallejo fundaron el Millennium Pain Center en Chicago (Estados Unidos). Esta institución fue pionera en la medicina del dolor al combinar la práctica clínica con la investigación científica.Fue otro doctor, Ricardo Araujo, quien decidió importar este modelo a España tras conocer a Vallejo en EE. UU. Ahora, el primero es el presidente ejecutivo de MIVI, mientras que el segundo, de origen colombiano, es presidente honorífico. La empresa también cuenta con el exvicepresidente económico del Barça, Eduard Romeu, como vicepresidente ejecutivo. El grupo MIVI cerró las cuentas de 2025 con una facturación de 32 millones de euros y prevé superar los 40 millones este año. De su estructura cuelgan seis verticales con un total de 68 sociedades, ya que cada unidad se constituye como filial aparte de la matriz, que provee los servicios transversales a todas ellas.Los tratamientos contra el dolor de MIVI pretenden alejarse de la farmacología para invertir en tecnologías como las infiltraciones o el bloqueo de transmisiones nerviosas. La compañía apuesta por técnicas menos invasivas –como la radiofrecuencia pulsada, el plasma rico en plaquetas (PRP), la toxina botulínica o los sistemas de neuromodulación implantables– con la idea de que el paciente pueda evitar una cirugía mayor y recuperarse más rápidamente.Los clientes de MIVI son principalmente los grupos hospitalarios privados –ya están en centros de Quirónsalud, Vithas o HM Hospitales– y las aseguradoras, a quienes ofrece un servicio “llave en mano”, cuenta Sagrera. La compañía cuenta con cerca de 500 profesionales y está controlada por capital catalán y estadounidense. Periodista de Economía en La Vanguardia. Antes trabajó durante diez años en la misma sección en el Diari Ara. Es autora del libro 'El club de los unicornios' (Península, 2023).
MIVI acelera su expansión y apunta a ser líder en el tratamiento del dolor
La compañía catalana prevé facturar más de 40 millones este año con sus unidades especializadas












