El diputado de Compromís-Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, fue ayer muy duro al cuestionar que las hijas del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, imputado por el 'caso Plus ultra', supuestamente cobrarán por enmaquetar documentos “lo mismo que una maestra de primaria valenciana en siete años y medio”. Una comparativa cruenta en plena vaga indefinida del profesorado valenciano que pone en evidencia el malestar de la coalición, hasta ahora socio fiel del Gobierno, por el contenido del auto de imputación del expresidente que, recalcó el parlamentario, “no huele bien”. Las duras palabras de Ibáñez se suman a las ya pronunciadas por su compañera de coalición en Madrid, Àgueda Micó, o con la petición de explicaciones del síndic de Compromís en las Corts Valencianes, Joan Baldoví, al que las palabras de Pedro Sánchez en la sesión de control no acabaron de convencer. Lo cierto es que parece evidente que los valencianistas quieren tomar distancia con su socio (tanto en Madrid como en Valencia) en un momento clave de la legislatura. Y es que el apoyo al Gobierno y a Pedro Sánchez puede convertirse en un lastre electoral para Compromís.No hablan de romper; “Nosotros no vamos a hacer como Junts, y dejar de sentarse a negociar con ellos si nos llaman a hablar, por ejemplo, de la financiación”, explican desde el grupo parlamentario en el Congreso. Tampoco, y así lo hizo público Ibáñez, van a apoyar una moción de censura del PP y Vox. Eso no quita, esgrimió el diputado, que llegado el momento, si los tribunales confirman una financiación ilegal del PSOE, la coalición reclame una convocatoria electoral. Aparentemente, Compromís no tiene intención de poner en más problemas al Gobierno en el Congreso, pero sí que estará exigiendo que se aclaren todas las cuestiones y apoyará la petición de comparecencias o posibles comisiones de investigación que se puedan exigir al respecto. En esta línea, recuerdan que ya pusieron contra las cuerdas al Ejecutivo en la comisión de la dana reclamando la presencia de los miembros del Gobierno en la comisión de investigación de la dana. Un intento de subir el nivel de exigencia al Gobierno que, por cierto, fracturó al partido en el Congreso y acabó con cada diputado de Compromís en un grupo parlamentario distinto.El estallido del caso Zapatero puede ser una buena oportunidad para que Compromís se diferencie del PSOE y del sanchismo en bloque. Ya se ofreció Joan Baldoví, incluso antes de que se supiera la imputación del expresidente, a acoger a los votantes socialistas “decepcionados por los casos que han aparecido”. La imputación de todo un referente para el PSPV puede ser un acicate para ese trasvase de votos.La imputación de un referente para el PSPV puede ser un acicate para ese trasvase de votos que desea CompromísSin embargo, para ello, es necesario que los valencianistas se quiten esa etiqueta que el PP y el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, se afanan en colgarles de “pagafantas de Sánchez”. No hay sesión de las Corts en la que este calificativo no se use por parte de las derechas para referise a Compromís.Los populares saben que lo que garantiza su éxito en una convocatoria electoral valenciana es que el votante desencantado de la izquierda se vaya a la abstención (como ocurrió en 2023) y no se refugie en otro partido del mismo bloque ideológico. También lo saben en Compromís que quieren reforzar su flanco más moderado con los ex del PSPV y el más izquierdista con los votantes del espacio que en su día ocuparon Podem y Esquerra Unida. Licenciado en Periodismo (2005) y Ciencias Políticas y de la Administración (2012). Redactor de La Vanguardia en la Comunidad Valenciana desde enero de 2021. Antes, en El Mundo. Ha participado en varios libros sobre la Comunidad Valenciana