Diez años después de sus primeros pasos, Olaia Maneiro, Sabela Maneiro y Aida Tarrío, más conocidas como Tanxugueiras, presentan O Cuarto, su disco más personal. Hace una década que estas tres gallegas se atrevieron a hacer algo que no parece arriesgado, pero que en la música lo es: 'lo de siempre'. Abrazar la tradición y cantar al mundo lo que a súa terra encerraba. Un viaje de madurez donde la pandereta sigue siendo el arma de una revolución que empezó en las fiestas de los pueblos y que hoy está cerca de llenar de nuevo un coliseo.Del "licor café" a fenómeno nacionalPara ellas parece que fue ayer pero ya ha pasado una década desde que tres voces se unieron sin más objetivo que el de disfrutar. "No nos imaginábamos llegar hasta aquí porque Tanxugueiras empezó sin pretensión ninguna, bastante es que sigamos vivas", afirma Sabela. Sus inicios no fueron en grandes estudios, sino en las verbenas y foliadas de aldeas de Galicia, tocando "básicamente por el bocadillo, un poquito de licor café y por la fiesta", sin pensar que acabarían dedicándose profesionalmente a la música. Hoy, miran atrás y sienten que estos diez años son, por encima de todo, "un regalo", sostiene Aída.'O Cuarto', un viaje de introspecciónLa celebración de este aniversario llega con un regalo para sus seguidores, su nuevo disco: O Cuarto. Aunque la tradición sigue siendo su bandera, este disco marca un cambio de rumbo. Para Sabela, este "es un disco muy íntimo, no por la sonoridad, sino por la temática. Tiene unas Tanxugueiras mucho más maduras y contemplativas".Si antes su música servía como altavoz para causas sociales, esta vez, sin dejarlas de lado, decidieron sentarse y hablar de ellas mismas. "Nunca hablamos sobre nuestras propias historias y vivencias (...) este disco refleja lo que pasamos individualmente y como grupo en los últimos 3 o 4 años", dice Aída.Su objetivo en el Coliseo: regresar sabiendo que ha ocurridoEl próximo 17 de octubre, Galicia volverá a rendirse a sus pies en el Coliseum de A Coruña. Las entradas vuelan, algo que no deja de sorprenderlas: "Sabemos que en nuestra tierra somos muy queridas, pero que las entradas se estén agotando es el mejor regalo para un músico", afirma Olaia.A diferencia de su histórico sold out de hace tres años (fueron las primeras artistas gallegas en conseguirlo allí), que vivieron con cierta "disociación absoluta" y nervios que les provocaron lagunas en la memoria, esta vez se sienten preparadas. "Esta segunda decisión es mucho más consciente (...) el público fiel no vendrá solo a ver qué pasa, sino a compartir con nosotras este cuarto disco", asegura Aída.Revolucionarias con permisoAunque el público las etiqueta como las "revolucionarias del folclore gallego", ellas mantienen la humildad frente a sus ancestros. "Las revolucionarias de verdad eran las señoras que hacían esta música, que hacían poesía sin saber leer ni escribir y que, pese a todo el trabajo, aún tenían ganas de fiesta", defienden.Aun así, ellas son conscientes de su valentía por haber puesto la tradición en un plano contemporáneo, siguiendo el camino que abrieron referentes como Mercedes Peón, de quien dicen que "era una mujer muy adelantada a su tiempo", junto a nombres como Budiño, Xabier Díaz o Leilía.Con la humildad por bandera, Tanxugueiras tiene claro que el veredicto de cualquier "señora de las de antes, de las que son duras" es más importante que el de un importante productor. Y es que, aunque algunas de las que se conocen como "informantes" crean que lo "hacían mejor", para ellas no es ningún problema. A pesar de su éxito, se siguen considerando "aprendices" de esas "maestras".La resistencia al algoritmoLa industria musical actual, obsesionada con el algoritmo y los números, parece no quitarles el sueño. Olaia confiesa ser "totalmente inconsciente" de las cifras: "No sé los números en absoluto y creo que soy más feliz así". Para el grupo, lo vital es mantener el "nicho" y poder difundir la música en directo.No creen que haya habido un cambio en el sector, o que este les haya "permitido" cantar en su idioma y abrazar sus raíces. Para ellas ha sido el "público" quien les ha dado este privilegio. Ya que "la industria compra lo que venda y el que compra de verdad, da igual si eres china o gallega, es el público que te sigue y escucha tu música".Además, sienten que hay un momento de auge de reivindicar lo tradicional, donde el mundo necesita volver a sus raíces para no sonar siempre igual. "En un mundo donde todo suena prácticamente igual, es poderoso decir: 'yo en mi tierra tengo esta forma de cantar y vivir".El idioma como orgullo, no como barreraSu trayectoria no ha sido para nada un camino de rosas. Han tenido que escuchar que no triunfarían por ser mujeres, por el idioma o por ser pandeireteiras. Pero tienen claro que "la gente te va a perdonar todo menos el éxito". Su consejo ante la envidia es sencillo: "Trabajad, id al psicólogo, que así no tenemos que aguantaros"."Al final siempre habrá gente que intente que no cumplas tus sueños o que incluso te insulte y que piense que estás haciendo una mierda. Si tú estás segura de lo que estás haciendo y crees en ello, tira para adelante. Es que al final quien va a sufrir eres tú. Para adelante con las consecuencias y el otro que se calle", advierte Aída.A pesar de las advertencias, nunca se plantearon cambiar su esencia. Si el éxito no hubiera llegado, seguirían siendo "pandeireteiras y cantareiras a mucha honra" en las foliadas de pueblo. "Habría que compaginar, pero seguiríamos", aseguran, ya que hacer lo que hacen es lo que las identifica no solo como grupo, sino también "individualmente".Mirando al futuroEllas no tienen espinitas por el Benidorm Fest ("fue todo perfecto para nosotras"), y siguen con una mirada crítica hacia los temas sociales actuales. "Queremos que la posición que tenga España o el sitio en el que vivamos sea siempre respetar los derechos humanos", dicen en referencia a la ausencia de España en Eurovisión.Ahora se preparan para una gira que las llevará a ellas y a su música al extranjero, en Corsham, Reino Unido, y salas por todo el país: Gran Canaria, Bilbo, Jaén, León, Valladolid, Madrid, Murcia, Valencia, Zaragoza, Gasteiz, Barcelona y, por supuesto, A Coruña.Tanxugueiras dan un nuevo golpe sobre la mesa con este disco y gira con los que sus aturuxos, que atraviesan escenarios y fronteras, seguirán recordando que las raíces no atan, sino que impulsan.
Tanxugueiras, 10 años de pandereta, foliada y orgullo: "Revolucionarias eran las que hacían esta música sin saber leer ni escribir"
El grupo celebra este aniversario con su nuevo disco, 'O cuarto', con el que harán una gira por toda España.










