Miguel López GolánSantiago de Compostela, 22 may (EFE).- María Varela tiene 43 años y el regalo que pidió al cumplir 42 tras el cruel diagnóstico de un tumor de mama metastásico fueron firmas en change.org para solicitar el adelanto de los cribados a los 40, así que, si bien hoy saluda la anunciada ampliación de los 45 a los 74, no cree que sea suficiente.PUBLICIDADSon 90.000 las signaturas que ha reunido y más de 120 los casos de pacientes que le han trasladado sus experiencias con el cáncer a edades tempranas, como a ella misma le ocurrió cuando lo que creían lumbalgia se convirtió en una enfermedad incurable extendida a los huesos, con un pronóstico que refleja su gravedad.Ha pasado menos de un año desde que esta compostelana residente en A Baña (A Coruña) se adentrase en la plataforma de peticiones más grande del mundo para hacer presión social. Su historia ha llegado a los medios de comunicación, pero también al Ministerio de Sanidad, donde el pasado 9 de abril mantuvo una reunión con el director general de Salud Pública y Equidad, Pedro Gullón, tras entregar el 11 de marzo las rúbricas recogidas hasta entonces.PUBLICIDAD"Mi cáncer de mama muy avanzado me empujó a pedir el adelanto de los cribados", dice en una entrevista con EFE al hablar del germen del movimiento que se ha creado. Vio que nadie estaba peleando esa anticipación y pensó que soplar las velas que le tocaban era un acto que debía ir acompañado de apoyos para mejorar en detección precoz.Su empuje funcionó, pero "todavía hay trabajo por hacer", explica. PUBLICIDADNo sabe cuánto le quedará y lo suelta así, pero si tiene algo claro es que empleará sus días en "ayudar" a atajar lo que entiende que es un problema de fondo y "de equidad", pues conoce varias historias de mamografías hechas "a los 30 y pico y 40" en la sanidad privada que han revelado neoplasias malignas en etapas iniciales."Las máquinas son las mismas, en la pública y en la privada", remarca la gallega, pero a la segunda "vas normalmente si tienes dinero y no si difícilmente llegas a fin de mes". PUBLICIDADEn enero de 2025, María, cuyo último trabajo antes de convertirse en pensionista por obligación fue como jardinera, acudió al médico. Sentía un dolor de espalda "que no cesaba ni con analgésicos" y que directamente atribuyeron al desgaste físico de su puesto de trabajo. Calmantes y reposo, eso fue lo que le recetaron, pero nada arregló.Su umbral de dolor es extraordinariamente alto, lo confiesa, pero volvió al centro de salud porque las molestias que sentía eran poco soportables. Hizo radiografías y le comentaron "que no había nada".PUBLICIDADUn viernes tras hacer unos recados no conseguía ni hablar. Mañana se cumplen doce meses desde que escuchó el nombre de lo que padecía. También supo que, aunque su tratamiento empezaba, el tumor, del que en la última cita le han dicho que se mantiene controlado y no ha crecido, no era operable y que la intención "no podía ser curativa".Tuvo que ingeniárselas para contárselo junto a su marido, Jose, al hijo de ambos, el madridista Diego, que ha cumplido 8 años justo ahora, coincidiendo con el anuncio del Ministerio de Sanidad de este nuevo rango de edad para los cribados ante el que las comunidades tendrán seis años de adaptación dado que no todas están igual de preparadas.PUBLICIDADEn octubre de 2025, en un retiro de familias de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) al que María fue con los suyos, esta mujer conoció muchos casos de jóvenes en las que se repetía un mismo patrón, “diagnosticadas en la privada y tratadas en la pública”, con mucha mejor probabilidad estadística al descubrir antes "al alien".Muchas de ellas son en la actualidad "compañeras de activismo".PUBLICIDADMarina García, de la asociación sin ánimo de lucro Teta&Teta, le dijo en una ocasión a María Varela que "cuando te pones las gafas del activismo, nunca te las vas a poder quitar". Dio en el clavo, porque aunque para ella "ya sea tarde", seguirá en la carrera contrarreloj: "Porque queremos el adelanto a los cuarenta". EFE(Foto)PUBLICIDAD
María Varela: Mi cáncer de mama muy avanzado me empujó a pedir el adelanto de los cribados
María Varela: Mi cáncer de mama muy avanzado me empujó a pedir el adelanto de los cribados












