Tras saber que portaban una versión mutada del gen BRCA1, sus opciones son pasar por controles intensivos cada seis meses o someterse a cirugías preventivas que implican cambios profundos en sus cuerpos y en sus vidas

Hace cuatro años, María, Adriana y Paula López Fontanals recibieron una de esas noticias de las que se suele decir que cambian la vida, solo que esta verdaderamente lo haría y en el sentido más fundamental: cambiaría sus cuerpos, sus relaciones con la maternidad, con sus hijas, su salud... Les avisó una prima a la que le había aparecido un tumor de mama de forma virulenta. “En septiembre estaba limpia y en enero se encontró un bulto que había crecido muy rápido. Su madre había fallecido de cáncer de mama. Le dijeron: ‘Aquí pasa algo’, y le hicieron la prueba genética”, cuentan las hermanas. Así supo que portaba una versión mutada del gen BRCA1, conocido como el gen de Angelina Jolie, cuyo nombre viene de BReast CAncer 1.

Portar esta mutación significa tener una probabilidad de más del 60% de desarrollar cáncer de mama, entre el 39% y el 58% de desarrollar cáncer de ovario, y ahora se sabe que está relacionado con el cáncer de próstata, páncreas y melanoma. También le dijeron que se lo contara a toda la familia. María, Adriana y Paula recibieron un mensaje en el grupo de primos de WhatsApp. “Nos dijo: ‘Me ha pasado esto, miráoslo porque si lo tenéis, os lo podrán coger a tiempo’. Ella no ha fallecido, pero ha pasado por un proceso muy duro. Al final perdió un pecho”.