La costa de Catalunya, sobre todo la Costa Brava, junto con el Golfo de Alicante y la del norte de Almería, son zonas marinas a proteger mejor si se quieren conservar los tiburones en el Mediterráneo, uno de los mares del planeta más críticos para las especies de escualos. Así lo ha determinado el proyecto COTI, una iniciativa científica que acaba de finalizar y que ha buscado compatibilizar su conservación con la actividad pesquera, identificando las áreas donde son más vulnerables y los periodos más críticos para diferentes especies. Desde la Generalitat de Catalunya ya se trabaja con los pescadores en implementar las soluciones con pruebas piloto.Los investigadores, de dos organismos del CSIC (Instituto Ciencias del Mar y Museo Nacional de Ciencias Naturales) y del Zoológico de Barcelona, comenzaron el proyecto en julio de 2024, con financiación de 400.000 euros de la Fundación Biodiversidad. Su objetivo ha sido conocer cuáles eran las áreas fundamentales para los tiburones, de los que han disminuido sus poblaciones un 70% en 50 años, según datos de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN). Esta organización mundial apunta también que en el Mediterráneo hasta la mitad de sus especies están en riesgo de extinción, sobre todo por la fragilidad de un mar casi cerrado en el que abunda la sobrepesca, las capturas accidentales y un cambio climático que es un 20% más rápido que la media global.La Costa Brava, el Golfo de Alicante y la costa norte de Almería, zonas claveDada la dificultad de seguimiento de los tiburones, al moverse algunos por aguas pelágicas profundas, los científicos han utilizado técnicas de telemetría satelital, marcando decenas de ejemplares. En concreto, han colocado dispositivos en los tiburones azules (tintoreras) que permiten rastrear sus movimientos a través de receptores que al cabo de un tiempo se desprenden de los escualos, momento en el que reciben sus datos. También se ha hecho un seguimiento con GPS para los que están más cerca de la superficie y se han realizado estudios genéticos de las poblaciones. El investigador Sergi Taboada, del MNCN-CSIC, destaca la importancia de esta aproximación genómica: “Es uno de los aspectos más novedosos y vanguardistas de COTI y va a permitir conocer los patrones generales de conectividad genética y adaptación al hábitat de las especies que hemos estudiado”.El objetivo del proyecto es que el sector pesquero y el recreativo colaboren en la reducción la mortalidad de los escuálidos sin renunciar a su actividadproyecto COTITodo ello les ha permitido conocer sus movimientos y su estructura poblacional, estableciendo así zonas que deberían ser calificadas de “Áreas Marinas Protegidas’, entre los que destacan los cañones submarinos de la costa de Catalunya, sobre todo en torno al cañón de Blanes y Cabo de Creus, y también las aguas del Golfo de Alicante y de Almería. Todas ellas son importantes para la alimentación, la reproducción o las rutas migratorias de los tiburones y las rayas. Para el director del proyecto COTI, el biólogo del ICM-CSIC Joan Navarro, diseñar áreas de gestión pesquera que tengan en cuenta su presencia a lo largo del año “es clave para combatir la amenaza de extinción a la que se enfrentan unos depredadores icónicos que son imprescindibles para el mantenimiento de la salud de los ecosistemas marinos”.Lee tambiénEl seguimiento de COTI ha sido sobre la tintorera, el marrajo, el tiburón zorro o el cañabota, especie que puede llegar a los seis metros y vive hasta a 2.000 metros de profundidad. Con esa información, el sector pesquero y el recreativo podrán colaborar en reducir su mortalidad accidental sin dejar su actividad económica. No hay que olvidar que los tiburones tienen un índice de reproducción muy bajo, dado que tardan en alcanzar la madurez y tienen pocas crías.Navarro destaca las dificultades que han tenido para encontrar ejemplares de algunas especies para marcar, como los marrajos, dado que son escasos. “Éste es un tiburón muy vulnerable al cambio climático y ya es difícil de ver. Tintoreras hay más, pero el peligro al que se enfrentan es la pesca con palangre, que genera su captura accidental. Ahora sabemos que en invierno se mueven al sur por el levante y en verano están más al norte, en Cataluña. Hay que afinar los datos, pero servirán para tomar decisiones”, señala el biólogo del ICM. “Y a todos interesa porque los tiburones favorecen que haya peces que son interesantes pescar al comerse a sus depredadores” añade.Catalunya asume una responsabilidad relevante en la conservación del tiburón azul en el Mediterráneo occidentalJoan NavarroBiólogo del ICM-CSICTodos los datos los comparten con la consejería de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat de Cataluña, donde gracias a un estudio genético reciente también han confirmado la presencia estacional de tintoreras en verano. “Catalunya asume una responsabilidad relevante en la conservación del tiburón azul en el Mediterráneo occidental. Cada año, en las aguas catalanas, tiene lugar un proceso reproductor clave para la supervivencia de esta especie en peligro crítico, hecho que refuerza la importancia de preservar y gestionar de manera adecuada estos espacios marinos de alto valor ecológico”, reconocen en un comunicado.Parte de las zonas donde actuar según el proyecto COTI ya tendrían protección. En Catalunya se ha declarado el Espacio Marino de la Costa Central Catalana como Lugar de Importancia Comunitaria, lo que protege legalmente gran parte de este relieve marino y también existe el Parque Natural Cabo de Creus; además, están protegidos los Cañones de Alicante. Esto no ha impedido que se siga practicando la pesca con palangre. Entre las soluciones en marcha, ya se ha puesto en marcha en algunos barcos un cambio de anzuelos por lazos para capturas de pez espada, lo que impide enganchar a tiburones. “También probamos si funcionan aparatos electromagnéticos que emiten ondas que alejan a los tiburones, hay que ver cómo funcionan”, comenta Francesc Carbonell, que trabaja para la Generalitat.“Todo el conocimiento que conseguiremos con COTI se transferirá a los profesionales del sector pesquero, los organismos y la sociedad a través de actividades de divulgación y procesos participativos con cofradías y asociaciones de pesca. Se trata de ser una herramienta para recuperar a estos depredadores en la cuenca mediterránea y, a la vez, la viabilidad pesquera”, concluye Elena Fernández, que también participa en el proyecto.
Investigadores detectan las áreas donde se concentran los tiburones en Catalunya
Estudios científicos revelan la importancia de la Costa Brava y la costa central, sobre todo en los meses de verano con objeto de tomar medidas de prevención para la pesca con palangre












