Veinte paquetes de sanciones después, la Unión Europea comienza a levantar el pie del acelerador. La velocidad de crucero es todavía alta; al fin y al cabo, Rusia sigue siendo el enemigo a batir mientras mantenga la anexión ilegal del 20% de Ucrania, pero algunas señales muestran que algo está cambiando. En particular, en todo lo relacionado con los flujos energéticos, principalmente petróleo y gas, pero también en el orden geopolítico. Moscú, tras la cumbre Xi-Trump, vuelve a situarse en el centro del tablero, y no sólo porque la UE busca un mediador para negociar con Putin —Financial Times ha revelado que Merkel o Draghi podrían ser los mejores candidatos—, sino que EEUU ha prorrogado por segunda vez la exención a las sanciones por comprar petróleo ruso. La prórroga es por 30 días y, oficialmente, se relaciona con el colapso en el estrecho de Ormuz, pero algunas señales reflejan que Washington quiere que Rusia vuelva al orden internacional anterior a la invasión de Ucrania. EEUU está recibiendo presiones de sus socios asiáticos, en particular India, para que vuelva la normalidad en los mercados petrolíferos bajando los precios, y Rusia, con su enorme capacidad de producción, es de los pocos países que puede sacar millones de barriles de crudo al mercado para estabilizar los precios. Si inmediatamente antes de la cumbre de Pekín entre Xi y Trump, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo que EEUU no iba a prorrogar el levantamiento de las sanciones, ahora ha hecho justo lo contrario. Rusia, de esta forma, junto a Emiratos Árabes Unidos, que desde el pasado 1 de mayo está fuera de la OPEP, se sitúa como el gran aliado de Washington para sacar más petróleo al mercado y bajar los precios, algo que necesita Trump para las elecciones de medio término. Tan sólo unos días después de la visita de Trump a Pekín, el presidente chino, su gran aliado, recibió al propio Putin en Pekín como una señal inequívoca de que Moscú debería ser un jugador en el tablero mundial. También el Reino Unido, durante los últimos cuatro años uno de los países más beligerantes contra Moscú, ha suavizado las sanciones contra Rusia y ahora permite adquirir petróleo refinado para producir queroseno para aviones y diésel. El problema para los países consumidores, entre ellos los europeos, es que la capacidad de producción de Rusia se ha reducido a causa de los drones ucranianos lanzados contra algunas refinerías, pero aún así su capacidad de producción es muy elevada. El petróleo y el gas rusos se necesitan, entre otras razones, porque EEUU, que ha sido el principal beneficiario, está cerca de alcanzar su límite de producción para exportar. La influencia de Ormuz La Agencia Internacional de la Energía (AIE), como recuerda la propia Administración energética de EEUU, prevé que el estrecho de Ormuz permanezca prácticamente cerrado hasta finales de mayo, con una reanudación gradual del tráfico en junio y el retorno de los envíos a los niveles previos al conflicto a finales de año. Es en este contexto energético en el que Rusia vuelve a ser un jugador relevante, aunque no sólo por razones de suministro y precios del crudo, sino porque algunas cancillerías europeas, en particular París y Berlín, están abriendo la mano y lo que hace poco tiempo se consideraba un anatema, volver a hablar con Moscú con la invasión aún presente, hoy se ve como posible. Fuentes diplomáticas de absoluta solvencia dijeron a El Confidencial que los embajadores de Francia y Alemania en Moscú estarían receptivos a restablecer contactos con Putin, obviamente, por encargo de sus respectivos gobiernos. El propio Sergei Lavrov, el ministro de Exteriores ruso, ha dicho recientemente en privado, según esas mismas fuentes, que Rusia está abierta a negociar con los europeos. Lavrov se reunió recientemente con el exministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. Washington no ve mal estos posibles contactos debido a que, enfangado en Irán como está, quiere desentenderse de lo que suceda en Ucrania para centrarse en Oriente Medio y la región de Asia-Pacífico, que es, verdaderamente, donde se juega el pulso con China. Zelenski, el presidente de Ucrania, por su parte, tampoco ha puesto objeciones a que Europa lleve la iniciativa y participe en las conversaciones. ‘The New York Times' ha publicado que el presidente Zelenski está dando pasos que le alejan de EEUU y le acercan más a Europa. No hay que olvidar que uno de los puntos más peliagudos de la negociación con Moscú tiene que ver con el levantamiento del embargo de los activos rusos retenidos, que en su gran mayoría están en Europa. En total, unos 210.000 millones de euros. Las conversaciones de paz respaldadas por EEUU para poner fin a los combates en Ucrania están paralizadas desde finales de febrero, cuando cayeron las primeras bombas sobre Teherán. Diplomacia europea El problema para Europa es que algunos países, en particular los bálticos, que son los más próximos a la frontera rusa, no quieren oír hablar de ninguna negociación. Es probable, sin embargo, que debido a su escaso peso en la diplomacia europea, donde Francia y Alemania marcan el paso, su negativa tenga pocas perspectivas de prosperar. Entre otros motivos porque desde la llegada de Trump se ha producido un giro inesperado. Alemania, el gran aliado histórico de EEUU en la región, se está alejando progresivamente de Washington, que ha anunciado que retirará miles de soldados del país, lo que hace que necesite mejorar sus relaciones con Moscú para no verse envuelta en una especie de sándwich entre el este y el oeste que le obligue a rearmarse todavía más de lo que lo está haciendo. No es, desde luego, volver a la Ostpolitik, pero se trataría de normalizar, en la medida que se pueda sin dejar tirada a Ucrania, los contactos con Rusia, cuyas fronteras, al fin y al cabo, siguen ahí y son inamovibles. Alemania, cabe recordar, está perdiendo competitividad debido a que los costes energéticos son ahora sensiblemente más elevados que en febrero de 2022, cuando las tropas rusas invadieron Ucrania y llegaron cerca de Kiev. Aunque Rusia ha sufrido económicamente a causa de la guerra, sin contar los miles de muertos, heridos y mutilados, París y Berlín son conscientes de que el régimen de Putin no caerá. Es verdad que el líder ruso ha perdido popularidad, pero todavía tiene un amplio apoyo gracias al control que ejerce sobre la opinión pública. El frente de guerra, por el momento, está básicamente estabilizado más allá de algunos escarceos de escasa relevancia estratégica, lo que sugiere que tampoco el armamento que le llega a Kiev de sus aliados occidentales sea suficiente para que avancen las tropas ucranianas. Por el contrario, según el Instituto de Estudios de la Guerra (ISW, por sus siglas en inglés) lo que está haciendo Moscú es asentarse en el terreno, y no sólo en el ámbito militar. El Fondo Presidencial Ruso para Iniciativas Culturales está invirtiendo miles de millones de rublos en la “integración cultural” de la Ucrania ocupada. Este fondo fue creado personalmente por decreto de Putin en mayo de 2021, poco antes de la invasión, y lo que busca es normalizar la invasión de un territorio que representa alrededor de la quinta parte de Ucrania. O expresado de otra forma, ante la imposibilidad de avanzar en el frente de guerra, se trata de consolidar posiciones mediante la integración de la población ucraniana en la dinámica rusa. Trump, en repetidas ocasiones, ha sugerido que la estrategia de salida para Kiev es cambiar paz por territorios. O lo que es lo mismo, dar por asentado el actual statu quo. Rusia, de hecho, como han revelado muchos analistas, carece ahora de incentivos para negociar, lo que hace que la guerra comience a ser interminable, con las consecuencias negativas que tiene no sólo para Ucrania, sino para la propia Europa, que debe pagar más por la energía y por su seguridad.
Bienvenido de nuevo a casa, Mr. Putin: la UE explora un acercamiento a Moscú
La guerra interminable en Ucrania está generando un nuevo contexto. Europa, por primera vez desde el comienzo de la invasión, está explorando los primeros contactos con Moscú. Algunas sanciones se han levantado temporalmente











