El pasado lunes me reservé una hora del día para cultivar mi bienestar. No salí a correr ni fui a practicar yoga ni entrenamiento de fuerza. Tampoco me metí en un taller de cerámica ni en clase de zumba. Pensaba dedicar una hora a reír, así que me planté en el estudio 1 de RAC1 para asistir a La competència en directo. Òscar Dalmau y Òscar Andreu Ana JiménezAntes de empezar el programa ya se percibía buen rollo. Todo el equipo procuraba que el público se sintiera a gusto, buscando las sillas que faltaban para que todo el mundo estuviera cómodo; Òscar Andreu actuaba como un auténtico anfitrión y preguntaba de qué pueblo o barrio venía cada uno, aliñando el ambiente con las primeras bromas. Parecía que nos recibían en el comedor de su casa.Pues claro que es su casa: desde el 2009 Òscar Andreu y Òscar Dalmau están al frente de La competència, bien acompañados por Oriol de Balanzó, Manel Vidal y Noelia Karanezi, como guionistas, y Àlex Arbiol, en la parte técnica, que no es moco de pavo. Hay que decir que el público asiste entregado; me incluyo.“¡Qué buenos son!, “¡ Son brillantes!”, se repitió más de una vez entre los asistentes a 'La competència'A estas alturas no les descubriré nada sobre La competència. Conocen de sobra a los personajes que repasan las noticias del día de forma tan peculiar, pero verlos en acción en directo tiene un plus. El profesor De Debò recuperó las profecías del profeta catalán Nostranano, que ya predijo las huelgas de docentes, seguido de la tertulia futbolística y del tema de los presupuestos comentado por Mohamed Jordi. Todas las intervenciones se suceden a buen ritmo, muy picadas, no se pisan entre ellos, es una coreografía perfecta de voces. Con una atención finísima a la lengua, regalando filigranas en cada personaje. Y gesticulan mucho. Es un placer verlos en tres dimensiones después de haberlos oído tantas veces. “¡Son actores!”, dice una chica durante los anuncios. “¡Qué buenos son!, “¡ Son brillantes!”, se repitió más de una vez entre los asistentes. Cuando Manel Vidal proyecta ese vozarrón que hace retumbar el estudio, se oye la vocecilla de un joven que sentencia: “Este tendría que hacer doblaje”. La chica que lo acompaña puntualiza: “Para hacer de malo malote”.Y llega el minuto de oro cuando, después de conectar con Diego Messi y de hablar de una carrera de perros y propietarios, Angelines mete baza y se gira hacia el público diciendo que hoy no están muy finos y que no están hablando del que sí es el tema del día: “ ¿Nenas, lo habéis leído o no? Shakira tenía razón”. Exactamente como si estuviéramos en el comedor de su casa, Angelines nos mira a los ojos, nos habla a nosotras, nos atrapa. Nenas, Angelines es nuestra amiga. ¡Eso es impagable!Redactora de Opinión de La Vanguardia y novelista
La mirada de Angelines, por Gemma Sardà
El pasado lunes me reservé una hora del día para cultivar mi bienestar. No salí a correr ni fui a practicar yoga ni entrenamiento de fuerza. Tampoco me metí en un taller de cerámica ni en clase de zumba. Pensaba dedicar una hora a reír, así que me planté en el estudio 1 de RAC1...







