El presidente Trump nombró a Jerome Powell presidente de la Reserva Federal ( Fed) a finales del 2017, en su primer mandato, pero después, en el segundo mandato, lo ha criticado por no bajar los tipos de interés. Además, el Departamento de Justicia inició una investigación criminal contra él por supuestamente haber mentido al Congreso sobre la renovación del edificio de la Fed. Esto se vio como un ataque a la independencia del banco central. Hasta que el caso no decayó, la confirmación por el Senado del candidato de la Casa Blanca, Kevin Warsh, no se produjo. Ahora ya está confirmado, pero Powell seguirá como gobernador (lo puede hacer hasta el 2028) para mantener la estabilidad y asegurarse de que el caso judicial contra él no se reactive.La pregunta es qué hará Warsh. Trump ya ha insistido varias veces en que hay que bajar los tipos de interés. La perspectiva de las elecciones de medio mandato planea en EE.UU. con una Casa Blanca que querría dar buenas noticias a quienes tienen hipoteca, en un momento en que la gasolina ha subido y la popularidad de la Administración está en horas bajas. Ahora, con una inflación al alza, y un choque estagflacionario por los aranceles y los costes de la energía por la guerra de Irán, se hace difícil rebajar tipos. Kevin Lamarque / Reuters¿Qué piensa Warsh? Ya fue gobernador de la Fed entre el 2006 y 2011, nombrado por George W. Bush, durante la gran crisis financiera. Para ser nominado ahora, tuvo que abandonar su posición tradicional de halcón contra la inflación y esquivar la cuestión de si Biden había ganado en el 2020. Ha abogado por un cambio de régimen en la Fed. Ha insistido en que el banco central se tiene que centrar en su misión y no distraerse con la lucha contra el cambio climático o la distribución de la renta.En todo caso, la Fed de Powell ya lo tenía claro. Más sustancialmente, el nuevo presidente in pectore quiere reducir el balance del banco central, muy crecido tras las intervenciones de “relajación cuantitativa” para hacer frente a la covid, y que provocaron una inflación del 9% en junio del 2022 que la Fed no vio a tiempo. Esta reducción del balance de la Fed haría que los tipos a largo plazo subieran, arrastrando los tipos hipotecarios, al vender bonos en su cartera y haciendo que sus precios bajaran (los rendimientos y los precios de los bonos se mueven inversamente). Si este movimiento se contrarresta con bajadas de tipos a corto plazo, la curva de rendimientos aumentaría su pendiente.La gran cuestión es si Warsh mantendrá la independencia de la Fed ante la Casa BlancaEl contexto es que la gran deuda de EE.UU. pondrá presión al banco central para no subir tipos y aumentar el déficit. En todo caso, Warsh no decidirá a solas: las decisiones sobre tipos requieren mayoría de siete miembros sobre los 12 del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC).Warsh también es escéptico sobre la “orientación prospectiva”, los anuncios sobre intenciones futuras en política monetaria. Supuestamente, es una política estabilizadora, pero hay debate sobre su efectividad. Debido al mal comportamiento de los modelos y las predicciones, los bancos centrales siguen una política que depende de lo que dicen los datos en cada momento, sin compromisos adquiridos en declaraciones orientativas.Ha afirmado también que los tipos de interés se podrán bajar pues la IA aumentará la productividad, dado que es un choque de oferta positivo que reducirá la inflación. Ahora bien, hay debate sobre el impacto de la IA en la productividad, pero aun suponiendo que fuera muy positivo, también tiene impacto en la demanda (por ejemplo, en la gran inversión en centros de datos y en la energía que requieren, así como en el trabajo cualificado y los chips). Además, si la IA aumenta el crecimiento de la economía, tenderá a subir el tipo neutral, el que no acelera ni desacelera la inflación, y los tipos de interés tenderán al alza.Finalmente, la gran cuestión es si Warsh mantendrá la independencia de la Fed, ante la Casa Blanca en particular. Lo ha afirmado diciendo que la Fed tendría que ser operativamente independiente en política monetaria, pero mucho más responsable (accountable) y políticamente limitada en regulación, supervisión y uso del balance. Ya se verá. En el Foro de Davos este año, Trump dijo que era sorprendente “como cambia la gente una vez tiene el trabajo”.