Aumenta la preocupaci�n por el �bola debido a las dimensiones que est� adquiriendo el brote detectado en la Rep�blica Democr�tica del Congo. Seg�n las �ltimas cifras oficiales, se han notificado en el pa�s africano 516 casos sospechosos, incluyendo 131 fallecimientos. De ellos, 33 casos y cuatro fallecimientos han sido confirmados por an�lisis de laboratorio.Las provincias afectadas por el momento son Ituri (zonas de salud de Bunia, Rwampara, Mongbwalu y Nyankunde) y Kivu del Norte (zonas de salud de Butembo, Katwa y Goma). En Uganda se han notificado hasta el momento 12 casos sospechosos y dos confirmados."A d�a de hoy, en Ituri, las autoridades sanitarias han registrado m�s de 500 casos sospechosos de �bola, pero sabemos que seguramente hay muchos m�s casos en la comunidad", ha se�alado en un comunicado Florent Uzzeni, coordinador de emergencias de MSF (M�dicos Sin Fronteras) en Ituri, quien ha subrayado que "es demasiado pronto para poder estimar el alcance de esta epidemia"."Las unidades de aislamiento est�n llenas, por lo que la gente no puede acudir a los hospitales para recibir tratamiento", a�ade.La Organizaci�n Mundial de la Salud (OMS), que el pasado 16 de mayo declar� el brote como una Emergencia de Salud P�blica de Importancia Internacional, ha expresado su preocupaci�n por su "escala y velocidad". Adem�s, ha confirmado que el brote, provocado por el virus Bundibugyo, se propag� sin ser detectado durante varias semanas debido a que los test disponibles solo permit�an detectar otra variante del virus mucho m�s com�n, la denominada Zaire.A d�a de hoy se est�n llevando a cabo investigaciones epidemiol�gicas y an�lisis de laboratorio para intentar reclasificar los casos y fallecimientos sospechosos. Entre los casos confirmados hay un profesional sanitario de Estados Unidos que ha sido trasladado a Alemania junto con seis contactos de alto riesgo.Por el momento, se considera que el riesgo a nivel mundial es bajo, ha se�alado la OMS."Considerando la informaci�n disponible en estos momentos, la probabilidad de exposici�n e infecci�n para las personas espa�olas que viajen o residan en las zonas afectadas es muy baja. Si se detectasen casos importados en Espa�a, la probabilidad de transmisi�n secundaria en nuestro pa�s se considera muy baja, ya que se dispone de la capacidad diagn�stica adecuada para detectar casos de manera precoz y para la implantaci�n de medidas de control pertinentes", ha se�alado, en la misma l�nea, el Ministerio de Sanidad.De la fase seca a la h�meda: las claves de la transmisi�nLuis Buz�n, portavoz de la Sociedad Espa�ola de Enfermedades Infecciosas y Microbiolog�a Cl�nica (SEIMC), explica que "la secuenciaci�n de la cepa implicada sugiere que este brote parece deberse a un salto zoon�tico, un spill-over, por el que el virus �bola (cepa Bundibugyo) habr�a llegado a humanos a partir de un reservorio animal, produci�ndose despu�s contagio entre humanos a partir de los casos".La clave ahora es la contenci�n. Las medidas clave pasan por "evitar la diseminaci�n del virus, la estricta vigilancia de los contactos de casos durante el per�odo de incubaci�n (21 d�as) y aislamiento estricto de los casos sospechosos y/o probados, as� como el control de los ritos funerarios relacionados con el enterramiento de los casos fallecidos, dado que los cad�veres son extraordinariamente contagiosos". En principio, resultar�a m�s sencillo si no fuera porque el contexto es un pa�s con pocos recursos, zonas rurales dispersas y con sus propios conflictos pol�ticos. "Es esencial recordar que �bola no se transmite por v�a respiratoria ni durante la fase de incubaci�n en ausencia de s�ntomas" sostiene Buz�n.El aislamiento va de la mano con el control estrecho de los contactos, "aqu� la trazabilidad es fundamental", recuerda el experto de la Seimc. Son 21 d�as que pueden dar como resultado la aparici�n de la enfermedad o no. "Durante la fase asintom�tica, no se contagia, pero hay que vigilar y ante cualquier signo, derivar a un centro r�pidamente y procederse al aislamiento estricto de los casos". En la fase seca, cuando aparecen s�ntomas inespec�ficos dolores de cabeza y musculares, la contagiosidad es menor. Una vez, llega la fase h�meda, "todo se complica". Aqu� aparecen las diarreas, los v�mitos e incluso fen�menos hemorr�gicos. "En esta fase, es cuando la transmisibilidad es m�xima y cuando hay que extremar todos los medios de prevenci�n y aislamiento posibles".Buz�n insiste en que "los medios en estos pa�ses no son los mismos que en los estados con sistemas sanitarios con recursos para hacer frente a enfermedades infecciosas graves y altamente contagiosas". Junto a esta falta de recursos, se�ala c�mo los entierros all� son "la fuente del crecimiento de los brotes a trav�s de la manipulaci�n de los cad�veres, que no pensemos que es como aqu�". "Nada que ver", incide.Un sistema de salud debilitado por el conflicto armadoEl brote ha estallado en una zona del mundo especialmente vulnerable. La regi�n est� amenazada desde hace tiempo por grupos armados que controlan parte del territorio y provocan constantes desplazamientos de personas, lo que complica los esfuerzos para rastrear el brote.En Bunia, donde se han transportado por v�a a�rea toneladas de suministros m�dicos, los residentes afirman que las mascarillas son m�s dif�ciles de conseguir y que algunos desinfectantes que antes se vend�an por 2.500 francos congole�os (aproximadamente un d�lar) ahora cuestan cuatro veces m�s, informa AP."Es una zona muy compleja, en primer lugar porque lleva en conflicto mucho tiempo y el sistema de salud est� s�per debilitado", apunta Miriam Al�a, responsable de vacunas y respuesta a epidemias de MSF Espa�a. Seg�n explica, tanto los sistemas de vigilancia epidemiol�gica como el acceso general a la atenci�n sanitaria son muy deficitarios. "Es una zona donde vemos constantemente epidemias, por ejemplo de c�lera o sarampi�n", subraya.Tambi�n se han producido epidemias de �bola anteriormente "y sabemos que es muy complicado poner en marcha todos los planes de intervenci�n, sobre todo en lo que tiene que ver con la vigilancia y seguimiento de contactos", a�ade Al�a.Seg�n adelanta, MSF ya ha desplegado varias unidades de salud en cada provincia afectada, pero es complejo poner en marcha "todos los dispositivos de control de la epidemia" en cada uno de estos puntos. "Se requiere un equipo de coordinaci�n para cada sitio, un equipo de vigilancia epidemiol�gica y de seguimiento de contactos, un seguimiento de alertas, un centro de tratamiento para cada sitio y tambi�n un sistema de transporte de muestras que sea eficaz y r�pido, que de momento no lo hay", contin�a.Este es el decimos�ptimo brote de �bola en el Congo. El �ltimo registrado se produjo en la provincia de Kasai entre el 4 de septiembre y el 1 de diciembre de 2025, causado por la variante Zaire. En total se contabilizaron 64 casos (53 confirmados y 11 probables), incluyendo 45 fallecimientos.Hasta la fecha, el brote de �bola m�s extenso y complejo fue el que se produjo entre 2014 y 2016 en �frica Occidental, que afect� principalmente a Guinea, Sierra Leona y Liberia y produjo 28.600 casos y 11.325 fallecimientos, tambi�n causado por la variante Zaire.El gran desaf�o: una variante sin vacuna ni tratamiento espec�ficoEn cuanto a la especie Bundibugyo que est� detr�s del brote actual, se conocen dos brotes anteriores provocados por esa variante, uno detectado en Uganda en 2007 y otro en la Rep�blica Democr�tica del Congo en 2012, con una tasa de letalidad que oscil� entre el 30% y el 50%.El �ltimo brote causado por el virus de Bundibugyo ocurri� entre el 17 de agosto y el 26 de noviembre de 2012 en la provincia Orientale de la Rep�blica Democr�tica del Congo, con un total de 59 casos (38 confirmados y 21 probables), incluyendo 34 fallecimientos.El principal problema con esta variante radica en que, al contrario de lo que pasa con la especie Zaire, no existe ni vacuna ni tratamiento espec�fico para hacerle frente.Seg�n ha se�alado Vasee Moorthy, asesor especial de la oficina del cient�fico jefe de la OMS, al menos hasta dentro de entre seis y nueve meses no podr�a estar disponible una vacuna para combatir el virus Bundibugyo. El especialista cit� en su intervenci�n dos candidatas: una versi�n de la vacuna Ervebo contra el virus del �bola dise�ada espec�ficamente para el virus Bundibugyo, y otra vacuna basada en una desarrollada por la Universidad de Oxford.Seg�n explica Al�a, los dos anticuerpos monoclonales que se autorizaron tras los ensayos cl�nicos realizados en la Rep�blica Democr�tica del Congo entre 2018 y 2020 son igualmente espec�ficos para una especie de �bola, pero no para el virus de Bundibugyo. Aunque podr�an ofrecer cierta protecci�n frente a esta variante, su eficacia a�n no se ha determinado.Por el momento, la OMS ha sacado un viejo conocido del botiqu�n contra el �bola: el antiviral remdesivir. "Se trata de una mol�cula dise�ada contra los filovirus que evita la replicaci�n del virus", apunta Buz�n, que recuerda que ya se emple� contra el SARS-CoV-2, "aunque no era un pat�geno similar, s� que compart�a mecanismos de reproducci�n similares, por lo que era eficaz".A falta de un tratamiento espec�fico, la atenci�n se basa principalmente en el control de los s�ntomas (como fiebre, dolor de cabeza, v�mitos, diarrea, etc.) y en una terapia intensiva de apoyo para mejorar las posibilidades de supervivencia de los pacientes: reposici�n de l�quidos, soporte con ox�geno y seguimiento estrecho de los par�metros sangu�neos y card�acos.
Aumenta la inquietud por el brote de �bola: "Sabemos que hay muchos m�s casos de los registrados"
Aumenta la preocupaci�n por el �bola debido a las dimensiones que est� adquiriendo el brote detectado en la Rep�blica Democr�tica del Congo. Seg�n las �ltimas cifras...











