La Asamblea Nacional aprobó el proyecto de ley de Gobernanza del Espacio Marino-Costero que crea un consejo de articulación interinstitucional para la preservación y protección de las olas rompientes, regula los usos del mar y fomenta el desarrollo de actividades compatibles. Se registraron 79 votos a favor, 53 en contra y 5 abstenciones. En la última etapa de aprobación del proyecto se registraron confrontaciones entre los asambleístas del oficialismo Acción Democrática Nacional (ADN) y la bancada Revolución Ciudadana (RC). Mientras el sector de Gobierno aplaudía la aprobación, la oposición reclamaba y hubo agresiones verbales, por lo que el presidente Niels Olsen pidió respeto en la sala.La normativa regula la protección de la zona de rompiente de las olas, zonas adyacentes, así como el uso del mar (pesca, turismo, puertos, deportes, infraestructura, entre otras) y la coordinación efectiva entre las instituciones públicas que tienen competencia en el mar.PublicidadEsta ley es de cumplimiento obligatorio para todas las instituciones públicas y privadas dentro del territorio nacional, pero en la provincia de Galápagos se sujetará al régimen especial, y las regulaciones, lineamientos y decisiones emitidas por el Consejo Interinstitucional del Mar únicamente serán aplicables en aquello que no contradiga el régimen especial de Galápagos, siempre y cuando no afecte sus competencias propias y se desarrolle en coordinación con el Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos. El proyecto de ley establece que cualquier actividad que pueda afectar las rompientes deberá aplicar el principio precautorio, es decir, si existe riesgo de daño grave o irreversible, se deben tomar medidas preventivas incluso si no hay certeza científica absoluta.El Consejo Interinstitucional del Mar se encargará del registro de la zona de rompientes, con lo cual se logrará identificar las zonas, delimitarlas, protegerlas y evitar intervenciones desordenadas.PublicidadPublicidadEl texto final incorpora de manera expresa el principio precautorio como eje obligatorio para la planificación, autorización y ejecución de actividades, obras o proyectos que puedan afectar zonas de rompiente o ecosistemas marino-costeros sensibles.Además, se fortalecen las medidas de prevención; preservación; mitigación; y protección ambiental, orientadas a evitar afectaciones significativas sobre zonas de anidación, manglares, dunas costeras y demás hábitats vulnerables vinculados al ecosistema marino-costero.PublicidadAsimismo, se establece que la falta de certeza científica absoluta no podrá utilizarse como justificación para postergar medidas de protección frente a riesgos de daño grave o irreversible al ecosistema.Con ello, el proyecto de ley fortalece la protección de la biodiversidad; la conservación de ecosistemas estratégicos; la prevención del daño ambiental; y la aplicación efectiva de los principios constitucionales ambientales reconocidos en la Constitución y en instrumentos internacionales ratificados por el Ecuador.Los legisladores de la RC Franklin Samaniego y Verónica Íñiguez advirtieron que las observaciones que presentaron su bancada y el sector de pescadores no fueron recogidas en el texto final del proyecto. “Lamentablemente esta ley lo que hace es sepultar la biodiversidad y todo lo que engloba la costa”, subrayó Samaniego.Alertó de que en el proyecto, en el artículo 6, se habla sobre los usos del mar, el numeral 8 se refiere a la “exploración, aprovechamiento y extracción sostenible de recursos naturales vivos o no vivos”. Con esto, según Samaniego, “camufladamente acaban de aprobar la minería submarina”. subrayó.PublicidadÍñiguez dijo que pronto presentarán reformas a esta ley, pero se solidarizó con el sector pesquero artesanal, que enfrenta cientos de problemas para cumplir su faena. Y también cuestionó que se haya creado la posibilidad de la minería submarina; es decir, “podrían ir explotar dentro del lecho submarino una cantera minera”.Condecoración Antes de la aprobación del proyecto de ley, la Asamblea Nacional condecoró al deportista Jericco Rosero, campeón mundial ecuatoriano de bodyboard, por su histórica conquista en el Antofagasta Bodyboard Festival 2026, donde se coronó campeón mundial en la modalidad drop knee. Con este logro se convirtió en el primer deportista nacido en las islas Galápagos en obtener un título mundial en esta disciplina acuática. La medalla fue impuesta por el presidente de la Asamblea, Niels Olsen, mientras que el acuerdo legislativo fue entregado por el asambleísta Milton Aguas.La Asamblea destacó que Rosero fue recibido como héroe al regresar a su natal Galápagos, luego de una destacada actuación en Chile, donde consiguió una ola perfecta de 10 puntos y un total de 16,85 unidades, superando al hawaiano Sammy Morretino y asegurando el campeonato mundial.“El mar es mi vida. Las olas de Galápagos me formaron como deportista, pero también como persona. Me enseñaron respeto, resiliencia, compromiso y amor por el océano y por la naturaleza y por la vida. Por eso quiero decir algo muy importante: una ola ha cambiado mi vida, y puede cambiar el camino de niños y jóvenes ecuatorianos”, expresó Rosero. (I)