El Gobierno de José Antonio Kast, de la derecha conservadora, ha conseguido superar los votos necesarios en el pleno de la Cámara de Diputados para aprobar en general su megarreforma, llamada Plan de Reconstrucción Nacional, y así quedar a un paso de ser despachado al Senado. La idea de legislar el proyecto misceláneo ha obtenido el apoyo de 90 de los 155 parlamentarios; la mayoría del oficialismo, unos 13 de la bancada del Partido de la Gente (PDG), la fuerza populista liderada por Franco Parisi. En contra han votado 59 legisladores y uno, Jaime Mulet, que se ha abstenido. El articulado de la propuesta es votado, en este momento, en particular y se espera que sea una sesión que concluya en la tarde de este miércoles. Lo que sea aprobado por los diputados será despachado a la Cámara Alta, donde el Palacio de la Moneda aspira a que se resuelva el destino de su proyecto de ley estrella antes de la primera Cuenta Pública de Kast, el 1 de junio. El avance de la megarreforma llega en un momento de desgaste político para el presidente de Chile, que ha caído fuertemente en las encuestas y que el martes anunció su primer cambio de Gabinete, con las salidas de Trinidad Steinert del ministerio de Seguridad Pública y de Mara Sedini de la vocería de Gobierno. Kast reconoció que no esperaba hacer estos cambios en su equipo: “No era lo que tenía pensando para esta etapa”. En la antesala a la votación en el plano de la Cámara de Diputados hubo discusiones acaloradas, reproches y hasta fue amonestada una diputada independiente bajo el alero de la formación opositora Frente Amplio, Consuelo Veloso, por insultar al Ejecutivo y al Partido Republicano, fundado por Kast, al decir que “no tienen pantalones” y “son la peor grasa que ha tenido el Estado”, entre otros comentarios. Los parlamentarios argumentaron en unos 116 discursos sus razones para estar a favor o en contra de la propuesta gubernamental en una sesión de unas ocho horas el martes, donde el debate estuvo centrado en la sostenibilidad fiscal del paquete de unas cuarenta medidas impulsado por Kast. La oposición acusó a la Administración de derechas de empujar una “reforma ideológica” que profundizaría las desigualdades sociales en el país y de impulsar el modelo económico conocido como teoría del chorreo o del goteo, que apunta a otorgar beneficios fiscales a las grandes empresas para que inviertan más y hagan crecer a la economía. El oficialismo defendió su plan para reactivar el crecimiento y planteó que Chile lleva 12 años de “mediocridad” en su desempeño económico. En Chile, la economía se contrajo un 0,5% en el primer trimestre de 2026. El lunes, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, dijo que “este es el último trimestre del Gobierno anterior [el de Gabriel Boric] que heredamos, el peor desde la crisis subprime […] es el país que recibimos y, por eso, más que nunca, necesitamos recuperar el crecimiento”. La megarreforma partió su trámite legislativo en la comisión de Hacienda, presidida por el republicano Agustín Romero que acusó a la oposición de haber presentado más de 1.600 indicaciones con la supuesta intención de dilatar la discusión. Después el proyecto pasó a las comisiones de Trabajo y Seguridad Social, y de Medio Ambiente y Recursos Naturales, que terminaron de debatirlo y votar algunos de sus artículos el lunes.
El pleno de la Cámara de Diputados aprueba en la votación en general la megarreforma de Kast
La idea de legislar el proyecto de ley miscelánea de Reconstrucción Nacional consigue 90 apoyos. Ahora, los parlamentarios votan los artículos de la propuesta legislativa










