Cuando llegan el calor y los periodos secos, muchas plantas no “se ponen feas”: se rinden. Por eso el cambio más inteligente no está en regar más, sino en elegir mejor.Un jardín sostenible no es el que nunca se seca: es el que no depende de ti para sobrevivir.La selección de especies resistentes a la sequía permite dos cosas: menos consumo de agua y menos frustración. Y, si además son bonitas, el resultado se siente como trampa: un vergel que no exige sacrificio diario. Este listado recomendado por el sitio de hogar y decoración Decoesfera reúne siete opciones destacadas por su tolerancia a la falta de riego, con cuidados básicos.1) GliciniaTrepadora muy ornamental. Aunque le gusta el suelo algo húmedo, tolera periodos secos una vez establecida. Ideal para pérgolas y muros.2) BuganvillaFloración espectacular y gran resistencia. En jardín puede bastar un riego semanal en primavera/verano; en maceta, cada 3 o 4 días, evitando mojar hojas y flores.3) AloePlanta “todoterreno” y de estética moderna. Necesita poca agua: suele recomendarse regar cada 15 a 20 días y sin encharcar; puede aguantar meses sin riego.4) OlivoResistente, mediterráneo y muy decorativo. Puede vivir con agua de lluvia; solo requiere riego si está recién plantado o en sequías prolongadas.5) VerbenaAporta color, atrae mariposas y necesita pleno sol. Es fácil de cultivar y bastante tolerante a la sequía, ideal para macizos o bordes.6) Aromáticas (romero, tomillo, salvia)Decorativas, útiles en cocina y perfectas para un jardín de bajo consumo. Suelen prosperar con poca agua y mucho sol, y además perfuman el exterior.7) AdelfaClásica en climas cálidos, con floración exuberante y pocos cuidados. Puede sobrevivir con lluvia escasa; eso sí, con menos agua florece menos.Un consejo final: “resistente a sequía” no significa “sin agua nunca”. Las plantas recién plantadas necesitan riego de establecimiento y un sustrato con drenaje. Luego, sí: el sistema se vuelve más autónomo. Y si la terraza es de macetas, la regla es simple: a menor volumen de tierra, más rápido se seca; por eso conviene usar contenedores grandes y acolchado para retener humedad.