Son señales de tráfico que no existían hace apenas unos meses y, sin embargo, ya comienzan a formar parte del paisaje urbano de la ciudad de León. La capital leonesa estrena estos días alguna de las primeras señales que la Dirección General de Tráfico (DGT) convirtió en obligatorias por primera vez en verano del pasado año tras un período inicial después de la actualización del catálogo de señales del Reglamento General de Circulación, la última desde 2023.
Las principales novedades se atienen a importantes y recientes cambios tecnológicos y sociales de movilidad, con la multiplicación de circulación de otros tipos de vehículos muy diferentes a los habituales. Y uno de ellos, por ejemplo, son los vehículos de movilidad personal, los llamados VMP, que simplificadamente se conocen como patinetes eléctricos, en todas sus modalidades.
Este tipo de vehículos se ven ahora acotados en su posibilidad de circular con carácter nacional por ciertos puntos, especialmente en calles o plazas peatonales, y se regulan por una señal que antes no existía, como es la señal R-118. Su dibujo no deja mucho lugar a dudas de que principalmente limita el tránsito de los patinetes eléctricos: un círculo rojo de prohibición y el dibujo de uno de ellos, enchufe eléctrico incluido, se encargan de dejarlo muy claro. Y quienes no se habitúen a su presencia y circulen por estos puntos ahora prohibido se atendrán a la consiguiente multa. Las sanciones actuales oscilan entre 100 y 500 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción.










