Para Tania Lucin Assan, hablar de sostenibilidad en la construcción ecuatoriana ya no es referirse a una tendencia.La arquitecta, abogada, empresaria, presidenta, socia y cofundadora del Grupo Ediplarq considera que el sector atraviesa un momento en el que las decisiones empresariales deben responder a una pregunta de fondo: cómo construir mejor, con mayor responsabilidad y con efectos medibles en el entorno y en las personas.Desde su experiencia de más de 25 años en el sector, Lucin entiende la sostenibilidad como una evolución. Primero fue vista como un elemento diferenciador; luego, como una necesidad frente al cambio climático, la escasez de recursos y las exigencias internacionales. Hoy, afirma, debe asumirse como una responsabilidad empresarial.“Cada edificio, casa o industria que levantamos define cómo vivirán o trabajarán las personas durante 30 años o más; esa huella no es menor”.Industria en transiciónLucin reconoce que la construcción sostenible en Ecuador todavía se encuentra en una fase temprana, aunque con avances. Identifica empresas, profesionales y proveedores que ya incorporan materiales responsables, procesos eficientes y nuevas prácticas de diseño. Sin embargo, también advierte que existe una brecha entre quienes impulsan este cambio y la mayoría del mercado.Bianca Dager impulsa el lujo consciente y la sostenibilidad como motor económico en LatinoaméricaPara la empresaria, el reto no está únicamente en adoptar tecnología o certificaciones. El primer cambio, asegura, debe ocurrir dentro de las organizaciones. Modificar hábitos de trabajo, formar equipos y cuestionar procesos que se han repetido durante décadas exige liderazgo y constancia.A esto se suma la cadena de suministro. En Ecuador, encontrar materiales certificados y con trazabilidad ambiental sigue siendo un desafío. Muchas veces se requiere importar productos, lo que puede elevar costos y limitar la adopción de alternativas más responsables.Samantha Reyes: guiando comunidades a prácticas amigables con el ambienteOtro punto clave es la percepción del cliente. Lucin señala que todavía existe la idea de que la sostenibilidad representa un sobreprecio, cuando debería entenderse como una inversión. Para cambiar esa visión, considera necesario comunicar con datos concretos: ahorro en consumo de agua y energía, confort, calidad del aire interior, revalorización del inmueble y reducción de costos operativos.No queremos una sostenibilidad declarativa, queremos una sostenibilidad auditable, con datos.Tania Lucin, presidenta y cofundadora del Grupo Ediplarq.Diseño responsableLucin dice que la sostenibilidad comienza desde la etapa conceptual de un proyecto. Por eso, en el diseño se incorporan criterios bioclimáticos, como orientación, ventilación cruzada, iluminación natural y envolventes eficientes. En obra, el objetivo es reducir consumos, optimizar materiales y minimizar residuos. En equipamiento e interiorismo, la prioridad está en artefactos de bajo consumo, iluminación LED y elementos con menor impacto ambiental.Inscríbete gratis al Foro de SostenibilidadEn el Foro de Sostenibilidad, organizado por este Diario en el Alhambra Shopping, Tania Lucin busca compartir una idea central: no hay que esperar a tener la estrategia perfecta para empezar. Medir la huella, capacitar a los equipos, ajustar un proceso o buscar un proveedor responsable son pasos que pueden iniciar una transformación empresarial. (I)