Siempre fue un secreto a voces, pero la publicación este jueves de nuevos documentos oficiales en el Reino Unido ha confirmado el interés de la difunta Isabel II por proteger y promocionar el papel de su hijo favorito, el expríncipe Andrés —hoy conocido como el ciudadano Andrés Mountbatten-Windsor a secas, después de su caída en desgracia—. La monarca expresó en su momento al Gobierno su voluntad de que Andrés asumiera el cargo de Representante Especial para el Comercio Exterior del Reino Unido, que hasta entonces había estado en manos del príncipe Eduardo, duque de Kent, según se recoge en esos documentos.Desde ese puesto, apunta la investigación actualmente en curso, el hermano del actual monarca filtró supuestamente información confidencial sobre el Gobierno británico al millonario pederasta Jeffrey Epstein.“El deseo de la Reina es que el duque de Kent sea reemplazado en este papel por el duque de York [el título del expríncipe Andrés hasta que fue despojado de él en octubre de 2025]”, explicaba el 23 de febrero de 2000 David Wright, el director ejecutivo de British Trade International (Comercio Internacional Británico, el organismo público para la promoción del comercio exterior), en un memorando interno dirigido a los ministerios de Exteriores y de Comercio. “La reina tiene mucho interés en que el duque de York asuma un papel prominente en la promoción de los intereses nacionales. Ningún otro miembro de la familia real está disponible para suceder al duque de Kent”, añadía.Era el breve resumen de la conversación que había sostenido Wright ese mismo día con el secretario privado de Isabel II, Robin Janvrin, en la que se le había transmitido de manera clara la voluntad de la monarca respecto al futuro inmediato de su hijo, que andaba desocupado después de su paso por la Marina Real. Atrás quedaban los días de su aplaudida intervención como piloto de helicóptero durante la Guerra de las Malvinas, en 1982. Desde entonces, Andrés, sin un destino ya marcado como el de su hermano Carlos de Inglaterra, el entonces heredero al trono, comenzaba a estar peligrosamente ocioso.Paradójicamente, fue su desempeño como Representante Especial para el Comercio Exterior, un cargo no remunerado pero que le permitió viajar por todo el mundo a todo lujo y conocer amistades peligrosas en países de dudosa reputación democrática, el que condujo finalmente a su amistad con Jeffrey Epstein. Y, a partir de esa relación, a su hundimiento personal, su arresto el pasado febrero y la mayor crisis sufrida por el palacio de Buckingham.Documentos oficialesLos documentos conocidos este jueves son la respuesta del Gobierno a una moción parlamentaria presentada por el Partido Liberal Demócrata para que se hicieran públicos todos los memorandos internos, intercambios de información o registros, realizados entre los años 2000 y 2011. El entonces príncipe Andrés ocupó el puesto comercial, que estaba dotado de rango ministerial, entre 2001 y 2011. El Gobierno de Keir Starmer, que había impulsado por su cuenta una investigación policial de las actividades de Andrés y Epstein a raíz de los documentos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, fue el primero en respaldar parlamentariamente la petición de los liberal-demócratas, aunque el conjunto de documentos publicados ha sufrido una intensa tarea de edición para ocultar datos confidenciales de algunos de los personajes implicados.Desde el primer momento de las negociaciones, el entorno del príncipe, según reflejan esos documentos, impuso sus condiciones. La jefa de la División de Protocolo de Exteriores, Kathryn Colvin, explica a sus superiores en un texto del 25 de enero de 2001 las exigencias del duque de York respecto a los potenciales viajes que le podían encargar desde el Gobierno. “El duque de York es particularmente bueno en asuntos referentes a la alta tecnología, comercio, juventud y actos culturales, con predilección por el ballet antes que por el teatro”, enumeró entonces el capitán Robert Neil Blair, secretario privado de Andrés, a su interlocutora, la jefa de Protocolo. “[El duque] prefiere países sofisticados, particularmente aquellos que disfruten de un liderazgo en materia tecnológica”, apostillaba. Y remarcaba una cuestión: “No debe ofrecerse al duque ningún tipo de participación en actividades relacionadas con el golf. Se trata de una actividad privada, y si viaja con sus palos de golf no será para usarlos en ninguna actividad que tenga carácter público”.El secretario de Estado de Comercio, Chris Bryant, que definió al expríncipe como un personaje “rudo y arrogante” al conocerse con todo detalle sus manejos con Epstein, ha dejado este jueves claro, junto a la publicación de los documentos oficiales, que en la designación y nombramiento del duque de York como representante especial “no se realizó nunca una investigación previa” de su pasado o de sus relaciones, dado que era normal que la familia real se implicara en la promoción del comercio exterior.Uno de los correos electrónicos desvelados por el Departamento de Justicia de EE UU, el que aparentemente impulsó una actuación policial drástica contra el hijo de Isabel II a mediados de febrero, reveló que Andrés había pasado supuestamente a Epstein información económica confidencial del Gobierno británico durante el tiempo en el que ocupó el cargo de representante especial para el Comercio Internacional. Se trataba presuntamente de información relativa a la relación del Reino Unido con Hong Kong o Singapur en el año 2010. Esa filtración, según la policía, podía suponer un delito de conducta inapropiada en cargo público.El expríncipe ha negado en todo momento las acusaciones en su contra. No solo lo relativo a la supuesta filtración de información económica confidencial, sino también los datos que le vinculan supuestamente con el tráfico sexual de mujeres, muchas de ellas menores, puesto en marcha por su amigo Epstein. El pederasta estadounidense fue hallado muerto en su celda, en una cárcel de Nueva York, en agosto de 2019. La forense dictaminó que se suicidó.
Isabel II intervino para que el Gobierno británico nombrara al expríncipe Andrés representante oficial de Comercio Exterior
Al frente de ese puesto, el hermano del actual monarca filtró supuestamente información confidencial al pederasta Jeffrey Epstein












