ForosLa denuncia del fracaso de la prisión es tan antigua como la prisión misma. Desde el siglo XIX se sabe que el encierro no rehabilita y que reproduce delincuencia. ¿Por qué entonces la institución sobrevive? Porque ese fracaso aparente es, políticamente, un éxitoEscucharPor Jeffry J. Moras Sánchez21 de mayo 2026, 06:15 a. m.La cárcel, en efecto, no es un hotel, pero tampoco debería ser una sucursal del Cecot salvadoreño. (Foto de archivo de 2019 en el centro penal La Reforma). (Justicia) En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.
Tazas plásticas y otras pedagogías del miedo
Hace unos días, cerca de 80 privados de libertad del CAI Terrazas de La Reforma dejaron de comer. La protesta se debió a que el Ministerio de Justicia y Paz dispuso servirles los alimentos en tazas plásticas donadas por el gobierno de Nayib Bukele, con porciones reducidas y apenas dos tiempos diarios













