El pasado 18 de enero, dos trenes colisionaron en Adamuz, provocando la muerte de decenas de personas. Sin embargo, más de cuatro meses después, algunas víctimas del accidente siguen esperando para recibir las ayudas correspondientes al seguro mínimo de los viajeros.Este jueves, La mirada crítica ha conectado en directo con Marimar Fadón, hermana de una de las víctimas de la tragedia, quien ha asegurado que más de la mitad de las personas que viajaban en el tren no pueden acceder a las ayudas previstas, pese a estar sufriendo secuelas físicas y psicológicas derivadas del accidente."Hay mucha gente que lo está pasando mal porque se tienen que pagar el fisio. Hay gente necesita camas articuladas y no se las pagan y hay gente que, directamente, no ha entrado en el seguro obligatorio de viajeros. Me parece de vergüenza", ha señalado Marimar, visiblemente indignada.Asimismo, la mujer ha destacado que muchos de los afectados tuvieron que abandonar el tren por su propio pie, lo que ha complicado el reconocimiento oficial de sus lesiones o secuelas. Además, Marimar ha dejado claro que la mayoría de secuelas psicológicas aparecieron varios días después de la tragedia, cuando los viajeros comenzaron a ser conscientes de lo que había ocurrido."Cuando tienes un golpe, no te sale al momento, te sale cuando tu cuerpo se enfría y se relaja. Ahí es cuando aparece todo", ha agregado Fadón que, en la misma línea, ha apuntado que las reclamaciones han sido trasladadas a los organismos oficiales a través de la asociación de víctimas, que está trabajando para que los afectados puedan acceder a las ayudas correspondientes: "Esta gente no puede estar así. Hay personas que no han podido trabajar y necesitan ese dinero".Finalmente, Marimar Fadón ha criticado la lentitud del sistema de ayudas: "Esto va muy lento y esa gente no puede estar pagándose el fisio ni otros tratamientos porque es inviable. Ha sido un accidente y, encima, por un mal estado de las vías".