Dada la pérdida de poder adquisitivo que enfrentan los consumidores españoles, cada vez más personas se ven obligadas a financiar sus compras. Es precisamente por este motivo que el Gobierno publicó un Anteproyecto de Ley de contratos de crédito al consumo a principios de este año, para reforzar la protección de los consumidores financieros y prevenir el sobreendeudamiento ante la tendencia financiera actual.Según subrayan fuentes del Ministerio de Economía, este anteproyecto de ley tiene como finalidad transponer dos directivas de la Unión Europea para regular tanto los préstamos personales como los pagos fraccionados y los microcréditos, entre otras líneas de financiación. Entre sus novedades encontramos que "se prohíbe toda concesión de crédito a los consumidores que no la hayan solicitado previamente y sin su consentimiento expreso".

Dicho de otro modo, para acabar con las malas prácticas los bancos tendrán prohibido expedir y/o ampliar el límite de las tarjetas de crédito de sus clientes si no lo han solicitado expresa y previamente ellos mismos. Asimismo, el Banco de España (BdE) detalla que se establecerán límites a los tipos de interés y al coste de los créditos.

En cualquier caso, la prohibición no significa que las entidades bancarias no puedan ofrecer a sus clientes créditos preautorizados, solo exige que no se concedan sin su consentimiento previo. Por tanto, se prevé que la oferta comercial esté permitida sin restricciones cuando exista un acuerdo entre prestamista y consumidor.