La Asamblea General de la ONU aprobó este miércoles, con una amplia acogida, una resolución promovida por Vanuatu y otros 12 países en relación con la crisis climática. Vanuatu es uno de los pequeños estados insulares del Pacífico que se encuentra más expuesto a los efectos de la degradación medioambiental, especialmente por el incremento del nivel del mar.PublicidadLa resolución, apoyada con 141 votos a favor, ocho en contra y 28 abstenciones, busca fortalecer lo establecido por la CIJ, que sostiene que los estados tienen obligaciones jurídicas, bajo el derecho internacional, de "actuar de forma urgente y equitativa para proteger el sistema climático". En este sentido, el texto aprobado insta a los gobiernos a adaptar sus políticas para reducir el calentamiento global a 1,5 grados centígrados.Para cumplir con este objetivo, solicita "recortes profundos, rápidos y sostenidos de emisiones, la regulación de las empresas de combustibles fósiles y la protección del derecho a un medioambiente sano". Pide, además, al secretario general de la ONU, António Guterres, un informe sobre cómo progresar en el cumplimiento de esas obligaciones con vistas a mantener la presión y el compromiso sobre los países.De acuerdo con Shiva Gounden, responsable de Greenpeace para el Pacífico: "Los gobiernos ya no pueden ignorar sus responsabilidades legales mientras respaldan la expansión de la industria de los combustibles fósiles".Mientras, la organización Human Rights Watch celebró la adopción del texto en otra nota, su responsable para la ONU, Louis Charbonneau, afirmó que el respaldo de los estados al fallo de la CIJ "reafirma el compromiso mundial de proteger los derechos humanos".Publicidad"A pesar de los esfuerzos de EEUU y otros Estados productores de petróleo por frenar los intentos de combatir el cambio climático, sobrevivieron disposiciones clave de apoyo a las conclusiones de la Corte, incluyendo la petición de un informe al secretario general", agregó Charbonneau. Bloqueo de Estados UnidosDe acuerdo con la información publicada por El País, el primer texto que publicó Vanuatu proponía la creación de un registro de reparación internacional de daños vinculados a la crisis climática. EEUU, amparándose en sus políticas de inacción en torno al colapso medioambiental, intentó impedir que esta resolución saliese adelante. Esto se suma a los intentos de Trump por imponer aranceles y sanciones a los Estados con políticas y medidas para frenar las emisiones de efecto invernadero.En consecuencia, este miércoles, EEUU ha vuelto a manifestar su oposición ante la emergencia climática. Después del debate, previo a la votación del texto, ha declarado su desacuerdo tanto a la declaración –finalmente aprobada– como al pronunciamiento de 2025 del tribunal de la ONU.