José Luis Rodríguez Zapatero pasó la mañana de este miércoles en su domicilio, reunido con su abogado, tras el episodio del día anterior cuando tuvo que abrir la puerta a los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía que se personaron allí para entregarle en mano el auto del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, quien lo incardina en una red dedicada a traficar con influencias de la que él era el presunto líder. El expresidente del Gobierno prepara ya su próxima declaración prevista para el 2 de junio a las nueve de la mañana, pero todos los imputados del caso Plus Ultra son conscientes de que ha comenzado una investigación compleja en la que cualquier desmarque de uno de ellos, como en todas las causas de corrupción, puede arrastrar a los demás a un horizonte judicial oscuro. El futuro de Zapatero no depende solo de él mismo; está unido de forma inescindible al dueño de la consultora Análisis Relevante, cuyos pagos deberá justificar. La estrategia del empresario alicantino Julio Martínez Martínez, amigo desde que él saliera de La Moncloa en 2011 y compañero de negocios, al menos desde 2020 y hasta su detención el pasado mes de diciembre, afectará de lleno al corazón de la causa. 01:23Así fue la declaración de Julio Martínez en el Senado en abril de 2026 El empresario Julio Martínez comparece ante la Comisión de Investigación del 'caso Koldo', en el Senado, en una imagen de archivo.Foto: Jaime VillanuevaZapatero ha contratado a Víctor Moreno Catena, catedrático de derecho procesal en las universidades de Santiago de Compostela y Carlos III de Madrid que fue, además, secretario general técnico y subsecretario del Ministerio del Interior durante los gobiernos de Felipe González. Un letrado de confianza para el expresidente. El exlíder socialista tiene ganas de explicarse y de defender su inocencia, y muestra de este deseo es el vídeo que hizo público este martes mientras la UDEF todavía estaba registrando las oficinas de la empresa Whathefav, propiedad de sus hijas. “Jamás he tenido una sociedad mercantil, ni directa ni indirectamente, ni en España, ni fuera”, apuntó, en una declaración que algunos abogados de la causa consideran “precipitada” porque de momento las partes no han podido siquiera acceder a todo el contenido del sumario y no saben, por tanto, con qué indicios cuenta la Fiscalía Anticorrupción. El instructor del Juzgado número 4 de la Audiencia Nacional, Calama, considera al expresidente, que hasta ahora había puesto en valor la ausencia de corrupción de su mandato, el “vértice” de una “estructura organizada y estable” que desplegó la agenda del político más allá de las fronteras españolas para conseguir influencias a empresarios que pasaran por la caja de la consultora de su amigo Julio Martínez Martínez, Análisis Relevante. Precisamente este vínculo es el que puede poner en un brete la estrategia de defensa que Zapatero está articulando y que pasa por demostrar, por ejemplo, que esos informes de “consultoría global” existieron y los tiene bien guardados, como ya vaticinó cuando dio las primeras explicaciones públicas en el Senado el pasado 2 de marzo. Demostrar que la actividad de Análisis Relevante era real y que, en consecuencia, la labor de Whathefav en la maquetación de estos informes de consultoría también lo era es el primer punto para desmontar la tesis del juez que cree que Zapatero, bien con la sociedad de Martínez o bien con la de sus hijas, cobraba favores camuflados. Pero el destino del expresidente está ligado a las explicaciones que también Martínez Martínez quiera dar y que todavía no tienen fecha. El alicantino lleva meses armando su propia estrategia legal por separado porque el panorama judicial para el empresario no era nada halagüeño, teniendo en cuenta que la UDEF le encontró 300.000 euros en efectivo durante el registro de vivienda el pasado 11 de diciembre y que se le ha localizado una cuenta en Miami con algo más de medio millón de euros que no está declarada. Un día antes de su detención a finales de año, había estado corriendo en El Pardo (Madrid) con el expresidente. A partir del arresto, ambos cortaron la comunicación directa por “prudencia” —según explicitó Zapatero ante los senadores—, pero públicamente no dejó al empresario en la estacada. “¿Quién es para usted Julio Martínez?“, le preguntaron en la comisión de investigación del caso Koldo de la Cámara alta. ”Un amigo, en primer lugar. Y en segundo lugar, una persona para la que he prestado servicios", alegó. “Es mi amigo y reitero que nunca me pidió nada extraño”, insistió entonces. El auto del juez ofrece una tesis con matices bien distintos. Calama dibuja al alicantino como una persona interpuesta, el “responsable de la captación de clientes y de la gestión operativa de los encargos” y el intermediario con aquellos que querían llegar a Zapatero. El magistrado explica que los dos “adoptan conductas dirigidas a evitar que se establezca una vinculación directa con la actividad ilícita” y que, para ello, utilizan a los asistentes de uno y de otro ―la secretaria María Gertrudis Alcázar y el trabajador de Martínez Cristóbal Cano. “Me indica Julio que saldrá junto al Presidente, pero que habitualmente no lo hacen constar. Espero haberme explicado”, le indicó un día Cano a Gertrudis cuando ambos estaban en la Sala de Autoridades del aeropuerto de Madrid-Barajas. Venezuela Martínez Martínez no solo conoce las tripas del negocio por el que pagaba a Zapatero, también es buen sabedor de la actividad del líder socialista en Venezuela. Y esta es otra pieza de la investigación que, probablemente, el magistrado quiera esclarecer porque da buena cuenta en su escrito.Calama cree que hay personas, como Eudoro Antonio González, abogado y exdiputado venezolano, que se comunicaban con Julio Martínez cuando, en realidad, querían hacerlo con Zapatero. Detalla un mensaje del 14 de marzo de 2023: “Buenos días, Presidente. Saludos”. Ese “presidente” enviado a Martínez es, según los investigadores, una forma de llegar a Zapatero. El mensaje continúa explicando que alguien “se ha ido a casa de Edmundo [el juez apunta que es Edmundo González, opositor venezolano] a visitarle y a informarle de que estaba en Venezuela como vuestro ‘representante’. Luego precisa: “Le dejo esto para su conocimiento”. Otra conversación que tiene lugar un año después apuntala esta idea. El 16 de julio de 2024, tiene lugar una conversación nuevamente entre Martínez y Eudoro Antonio González, en el que le reenvía un mensaje: “Ocariz [aparentemente Carlos Ocariz un exdiputado venezolano] es un osado, con dosis de ansiedad” y le detalla: “Aclárele a Edmundo que el mensaje a Ocariz ha sido que la interlocución corresponde a Aveledo y a usted. En fin, a ver si así me le quito de encima... ”, dice el intercambio. Que termina con: “Respuesta de Z”.La UDEF cuenta con la cronología de la presunta actividad delictiva tejida a través de los mensajes del teléfono de Martínez Martínez, del presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola (comparten nombre y primer apellido, pero no parentesco), del consejero delegado de la compañía, Roberto Roselli, y del abogado Miguel Palomero. Y con estos datos que Estados Unidos ha facilitado también sobre Rodolfo Reyes (anterior dueño de Plus Ultra). Prisión provisionalLos investigados comienzan a mover sus estrategias y Zapatero se estrenará en una declaración crucial porque marca una primera capa de la credibilidad sobre la que se analizarán el resto de las declaraciones. Como ocurre normalmente en los casos de corrupción, un arrepentido o alguien que quiera pactar con la Fiscalía puede dar al traste con las versiones de los demás. Ocurrió en el caso Koldo cuando Víctor de Aldama decidió iniciar una colaboración con Anticorrupción para lograr beneficios en la petición de penas durante el juicio. Así, los mensajes que ya figuraban en el sumario terminaron de tomar forma con el relato de Aldama y al fiscal Anticorrupción le fue material suficiente para acusar al exministro de Transportes de graves delitos por los que pedía 24 años de prisión. A lo largo de toda la fase de investigación sobrevoló constantemente la idea de que también Ábalos quisiera iniciar un diálogo con la Fiscalía y apuntar más alto en la cadena de mando. En este asunto, todas las miradas están puestas en Julio Martínez Martínez, el estrecho colaborador y valedor de Zapatero. Fuentes jurídicas ya empiezan a interpretar algunos movimientos, como el hecho de que las primeras palabras tras la detención del que fuera su amigo se las concediera concretamente a OKDiario. Y que las palabras elegidas fueran: “Nunca me podría imaginar que un expresidente del Gobierno pudiera ser imputado y menos Zapatero, pensaba que se libraría de esto”. De momento, la investigación cuenta ya con todos los elementos para convertirla en macrocausa mediática: un mar de acusaciones populares que se han ido personando o lo están intentando. Entre ellas, el pseudosindicato Manos Limpias, el partido político Iustitia Europa, la asociación Liberum, el PP, Vox y la asociación ultracatólica Hazte Oír. El juez ha puesto el listón en 5.000 euros de fianza a cada una. Las dos últimas ya han pedido que a Zapatero se le retire el pasaporte y se le obligue a comparecer de manera quincenal en el juzgado. Además, algunos letrados de las acusaciones anuncian que pedirán prisión provisional para el expresidente. La clave está en qué pedirá la Fiscalía Anticorrupción que, por ejemplo, para el exministro Ábalos no pidió esta medida cautelar hasta el final de la declaración. Fuentes jurídicas tienen muchas dudas de que el magistrado Calama, que ni siquiera ha accedido a que se registre la vivienda del otrora mandatario, vaya a enviarle a prisión provisional porque no se cumplen los requisitos de riesgo de fuga, reiteración delictiva o destrucción de pruebas.
La estrategia del empresario Julio Martínez marcará el futuro judicial de Zapatero
El expresidente pasó parte de este miércoles reunido con su abogado, pero su horizonte judicial no solo depende de sí mismo, está ligado al dueño de Análisis Relevante










