El técnico del conjunto de Santander afronta el salto a Primera con la misma idea que ha devuelto la ilusión a la ciudad: “Ser un equipo valiente y atrevido”
El Racing de Santander vuelve a Primera División, 14 años después. Una frase simple para resumir una historia gigantesca. Porque el ascenso del conjunto cántabro no es únicamente un éxito deportivo. Es el final de una travesía durísima para uno de los clubes históricos del fútbol español que durante demasiado tiempo convivió con el miedo real de desaparecer.
El Racing pasó de competir contra los grandes del fútbol español a verse atrapado entre malas gestiones, descensos y temporadas eternas en Segunda B y Primera RFEF. Fueron años muy duros para la afición. Por eso lo vivido en Santander tras el ascenso ha tenido algo de liberación colectiva. El Sardinero volvió a sentirse grande. La ciudad volvió a reconocerse en su equipo.
José Alberto López (Oviedo, 43 años), uno de los artífices de este regreso, lo resume perfectamente: “Ha sido una liberación”, asegura. El técnico asturiano habla del ascenso desde la emoción de quien ha entendido lo que significa el Racing para Santander. Porque más allá de los números o de la clasificación, lo que se ha recuperado es la ilusión de miles de personas. “Una imagen que me quedará grabada para toda la vida es las caras de felicidad de las personas. Es una sensación de satisfacción total el poder haber generado esa felicidad en tanta gente”, resume con orgullo.








