Las profesionales del servicio de limpieza de La Princesa empiezan este jueves una huelga indefinida con el amparo del sindicato UGT. “Hay pacientes en riesgo, trabajadores destrozados psicológicamente y un hospital cada día más sucio”, reporta el comité en su comunicado tras tildar la situación de “insostenible y peligrosa”. Este recurso está externalizado y su gestión recae desde junio de 2023 en la empresa Serveo, la entidad adjudicataria en este centro, además de en el de Especialidades Periférico García Noblejas y Salud Mental, dependientes del mismo contrato público. Tras más de un año intentando solucionar el conflicto mediante escritos registrados, denuncias ante Inspección de Trabajo y múltiples intentos de conciliación, las limpiadoras aseguran sentirse abandonadas, tanto por la entidad privada ―que no ha respondido a las preguntas de este diario―, como por la gerencia del hospital y las administraciones responsables. La plantilla insiste en que la desconfianza hacia la empresa es absoluta “después de años de incumplimientos, amenazas y promesas vacías”.La limpiadora Yolanda Rodríguez, de 58 años, narra una situación de precariedad y presión laboral, falta crónica de personal, sobrecarga de trabajo constante, bajas laborales sin cubrir, incumplimientos salariales y organizativos, cambios arbitrarios de turnos y planillas para evitar contrataciones, inobservancia sistemática del convenio colectivo y déficit de material: “El hospital no esta sucio, está sucísimo. No tenemos los recursos para poder trabajar de forma eficaz. Faltan palas, haraganes, mopas, fregonas, borregos, bayetas, líquido clorado y, a veces, hasta carros”, expresa. Si tienen que empezar la jornada con 20 mopas, la inician con 10, según su compañera Verónica Aguiar, de 45 años, que empezó su carrera profesional en este centro con 27: “Lo mismo con las bayetas. En vez de darnos 30, a lo mejor conseguimos cinco. Es imposible sacar el trabajo adelante con los recursos actuales”. Denuncia una importante merma en la calidad del servicio. El principal problema con el que se encuentran las profesionales, según explican, se debe a la eliminación de la asignación de puestos por parte de Serveo. Con anteriores empresas adjudicatarias, estas profesionales tenían atribuidas zonas concretas del centro, que se sacaban a concurso ante jubilaciones o ceses de contrato. “Durante la jornada laboral nos llaman a nuestros teléfonos personales y nos dicen que vayamos de un lado del hospital al otro, en función de lo que surja, como pollos sin cabeza. Además, si falta material, podemos tardar horas en encontrarlo y, cuando lo conseguimos, dejamos a otra compañera sin este”, indica la limpiadora Magdalena Martín, de 64 años. La duplicidad de funciones es una de las consecuencias. “Pueden aparecer cinco personas en el mismo sitio. Es caótico”, refiere Aguiar. Preocupa la situación en los quirófanos, “donde por protocolo se establecen limpiezas en periodos semanales, mensuales y trimestrales” para velar por la esterilidad y la bioseguridad. Sin embargo, Rodríguez asegura que no se están realizando ni las mensuales ni las trimestrales. “Las rejillas ―que forman parte del sistema de climatización y filtración para eliminar los gérmenes―, no son desinfectadas por el personal especialista como se hacía antes. Son salas que requieren un esmero muy minucioso”, explica Aguiar. Martín denuncia que hay especialistas que van de la zona de basuras al quirófano con la misma ropa ante el bombardeo de órdenes aleatorias y la falta de asignación de áreas específicas.El servicio, según trasladan, también es deficitario en otras zonas. “Recuerdo una queja porque una habitación llevaba sin limpiar tres días, el mismo tiempo que estuvieron en dos ocasiones las consultas de traumatología, rehabilitación y cirugía sin hacer”, comenta Rodríguez tras señalar que las escaleras solo se higienizan una vez a la semana. En la Consejería de Sanidad discrepan: “No es cierto que los pacientes del centro se encuentren en riesgo. Desde el servicio de Medicina Preventiva se realizan periódicamente los controles y las validaciones oportunas para que la actividad quirúrgica y asistencial se preste en las condiciones idóneas”. El Gobierno autonómico alega que el Hospital de La Princesa no ha recibido una comunicación formal de las relaciones entre la empresa Serveo y sus trabajadoras e indica que tanto su entidad como el centro sanitario no tienen potestad laboral ni negociadora entre la adjudicataria del servicio y su personal, pero instan “a la responsabilidad y voluntad de ambas partes para evitar una situación no deseada como es una huelga de limpieza”.Para Martín, el ambiente de trabajo es muy hostil y reporta un trato vejatorio por parte de la entidad. Según afirma Rodríguez, desde la llegada de esta empresa al centro han repuntado las bajas laborales por salud mental. “La limpieza se sostiene sobre el miedo y la explotación. Hay compañeras llorando diariamente en los vestuarios”, indica el comité tras denunciar que el convenio del centro no recoge el cargo de responsable de turno, solo el de encargado general y de grupo o edificio. Sin embargo, recalca que la empresa otorga dicha categoría no reconocida a cinco trabajadores con contrato de limpiadores temporales por sustitución. “Dan órdenes, pero no limpian, lo cual genera más sobrecarga de trabajo”, resume Rodríguez.Plantilla incompletaOtro de los inconvenientes con los que se topan, según reportan, es que no se cubren todas las bajas: “Somos 122 trabajadoras en la plantilla, pero estimo unas 40 de baja y más de la mitad sin cubrir, es desesperante. Incumplen los horarios y el tiempo de trabajo que marca el convenio por falta de personal. Se realizan horas extraordinarias cuando están prohibidas”, indica Rodríguez. El comité reporta que algunas profesionales no tienen el uniforme que precisan: “A las personas eventuales les comunican que traigan de su casa un calzado blanco”. Coincide Martín: “Hay trabajadoras con contratos recientes a las que les dicen que se pongan un uniforme de papel y mujeres embarazadas sin un atuendo de su talla”.Bolsas de basura acumuladas en el Hospital de La Princesa de Madrid.Imagen cedida por las limpiadoras.Estado de algunos utensilios de trabajo.Imagen cedida por las limpiadoras.Escaleras del Hospital de la Princesa de Madrid.Imagen cedida por las limpiadoras.Estado de algunos uniformes en el Hospital de La Princesa de Madrid.Imagen cedida por las limpiadoras.Serveo también está presente en el 12 de Octubre, el Severo Ochoa, el Carlos III y Cantoblanco, además de La Paz, donde las limpiadoras tampoco se muestran satisfechas. La delegada sindical del servicio de limpieza en este centro sanitario, Sonia Gil, se queja de “un incumplimiento sistemático del convenio y de los permisos retribuidos, además de un entorpecimiento de la labor del comité y de la falta de cobertura de bajas”. Calcula que entre el 30% y el 40% de las incapacidades temporales no se cubren, pero no lo sabe con exactitud: “No me entregan el informe de altas y bajas como corresponde”. Gil asegura que algunas trabajadoras ya han denunciado a la empresa. Reitera la bajada de calidad en el servicio de La Paz: “Se priorizan las zonas más críticas como quirófanos y unidades de cuidados intensivos a costa del mantenimiento diario. El perímetro exterior del hospital no está como debería, tampoco los pasillos, los halls o los vestuarios”. Marín señala que ver pelusas de polvo en los corredores de La Princesa es normal: “No puede darse esta situación entre pacientes con virus y bacterias. Estamos al límite, lo último que queríamos era llegar a una huelga indefinida, pero no ha quedado otra alternativa ante este despropósito”.