La dupla que busca llegar a la Casa de Nariño habla de lo que proponen como un “nuevo perfil de liderazgo de la derecha, que puede hablar de forma respetuosa, pragmática y futurista, con un perfil de centro” en el mismo equipo; con una fórmula que pueda, “entre distintos, sumar” con un objetivo claro: “Estamos tratando de construir el poder caminar hacia un futuro donde quepamos todos. Eso implica esfuerzos individuales y también colectivos” para que, en su eventual gobierno, “a los petristas también les vaya bien”, prometen. Dicen que se la van a jugar por una revolución en la educación que pase por la ampliación de la oferta, por el empoderamiento de las familias a la hora de seleccionar el colegio y la incorporación de la IA. Que hay que desideologizar el sistema entre lo público y lo privado, que hay que asumir riesgos y por eso su unión, que no le van a quitar derechos a la comunidad LGBTIQ+, que diez años después del acuerdo de paz que dividió al país, es posible sentarse en una sola mesa a construir una “Colombia más grande”. Que más que tener ministros, proponen tener gerentes capaces de sacar adelante soluciones a problemas sociales, figuras transversales que vayan más allá de sus carteras y trabajen por lo que el país necesita: desarrollo territorial, la paz, la informalidad, el acceso al crédito, la seguridad, el ordenamiento del suelo, el cambio climático, el territorio envejecido. De esto y más sobre la unión de estas dos figuras, en esta conversación con Andrés Bilbao para “Estado X” y El Espectador, donde se tocan renglones de emprendimiento e innovación.