CulturaActualizado 21

MAY.

2026 - 01:06'Mi vecino Totoro' (1988) de Hayao Miyazaki.Silenciosamente, la animaci�n nipona ha ido conquistando el coraz�n de los telespectadores espa�oles. Desde Heidi a Marco, pasando por Banner y Flappy, Mazinger Z o Dragon Ball, cada generaci�n de ni�os desde los a�os setenta ha disfrutado de personajes creados en la tierra del sol naciente. Dibujos animados -mejor llamados animes- que cuentan con equipos creativos que han cruzado fronteras y tumbado en taquilla a titanes occidentales como Disney.Pocas compa��as representan mejor esta revoluci�n cultural que el Studio Ghibli, una legendaria productora fundada por Hayao Miyazaki e Isao Takahata que ser� distinguida con el Premio Princesa de Asturias de Comunicaci�n y Humanidades. Pero, �por qu� un galard�n tan prestigioso ha posado sus ojos sobre este estudio japon�s? Para muchos seguramente sobren las presentaciones, pero el Studio Ghibli es uno de los baluartes del s�ptimo arte contempor�neo. Sus cintas no son un mero entretenimiento para ni�os. La mayor�a de ellas acopian tantas capas de profundidad que es f�cil perderse entre sus m�gicos fotogramas. En este sentido, el jurado del Princesa de Asturias destac� la capacidad del estudi� nip�n por haber "transformado excepcionalmente la creatividad en conocimiento y comunicaci�n" mediante historias "llenas de sensibilidad y valores humanistas".La valoraci�n no es exacerbada. En las pel�culas de Ghibli podemos encontrar odas al ecologismo (La princesa Mononke); espejos inc�modos sobre el edadismo, la opulencia y la arrogancia (El castillo ambulante); o una �pica f�bula sobre c�mo funciona cada habitaci�n de nuestra psique (El viaje de Chihiro). Sus pel�culas, en forma, parecen contar una simple historia, pero en su fondo es donde se cuecen emociones profundas y para nada banales. Una madurez impropia de la animaci�n pero que, a su vez, es m�s que disfrutable para los m�s peque�os de la casa.'El viaje de Chihiro' (2001) de Hayao Miyazaki.En definitiva, el fen�meno Ghibli ha logrado algo extraordinariamente complejo en la industria audiovisual global: competir contra gigantes multimillonarios sin renunciar a una identidad artesanal y profundamente japonesa. Mientras Hollywood aceleraba su producci�n hacia franquicias infinitas y universos compartidos, el estudio nip�n ha convertido el silencio, la contemplaci�n y la belleza de lo cotidiano en su principal sello creativo. Precisamente esa idea fue destacada por el jurado del Princesa de Asturias, que subray� c�mo sus pel�culas "convierten en parte esencial de sus narraciones los instantes de silencio y contemplaci�n".'El castillo ambulante' (2004) de Hayao Miyazaki.La influencia del estudio trasciende adem�s el �mbito puramente cinematogr�fico. El Studio Ghibli se ha convertido en uno de los grandes activos culturales de Jap�n y en una herramienta de proyecci�n internacional para el pa�s asi�tico. El Ghibli Museum y el Ghibli Park atraen cada a�o a cientos de miles de visitantes, mientras que su universo creativo mueve millones de euros en licencias, merchandising y acuerdos audiovisuales con plataformas internacionales como Netflix. Pero lo que realmente importa es que cuando sales de una de sus historias, siempre te llevas algo nuevo. Eso s� que es m�gico.DirectivosViajes