La reciente reunión entre Vladimir Putin y Xi Jinping volvió a poner en evidencia el fortalecimiento de la alianza entre Rusia y China. Para el analista internacional, Christian Lamesa, el encuentro no solo tuvo un fuerte contenido político y económico, sino también un claro mensaje hacia Estados Unidos y Donald Trump.

“Esta reunión que se llevó a cabo es la reunión número 46 que mantienen los dos mandatarios”, destacó el especialista, quien subrayó que el nivel de cercanía entre ambos líderes “marca la enorme amistad entre Putin y Xi”.

Según explicó, la cumbre bilateral ocurrió inmediatamente después del encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping, algo que consideró imposible de desvincular. “Creo que esta visita es una forma de mostrarle a Trump que hay otras reglas, que hay otro mundo, que hay otra forma de relacionarse”, afirmó.

Lamesa sostuvo que China atraviesa un momento de fortaleza estratégica y económica que le permite negociar desde una posición dominante. Incluso comparó la visita de Trump a China con “un viaje de negocios”, donde el presidente estadounidense habría quedado en un rol de debilidad frente al gigante asiático.

China, Rusia y el nuevo tablero global