Actualizado Mi�rcoles,
mayo
23:02Unai Emery no es un mago, pero no es descabellado pensar que tiene poderes. Al menos cuando disputa la Europa League. Final que juega, t�tulo que gana. Tras Sevilla y Villarreal, ahora ha llevado al Aston Villa a la gloria. Una sequ�a de cuatro d�cadas se rompi� bajo el cielo de Estambul, triturando al Friburgo hasta desdibujarlo para ser campe�n. No es magia, es disecci�n de rivales hasta la obsesi�n, concentraci�n, esfuerzo, mentalidad ganadora. Es el reto permanente para �l mismo y sus jugadores, que comprueban que sus herramientas les hacen mejores. Todo eso es Emery, Mr. Europa League.En esta final, durante muchos minutos pareci� que no pasaba nada. El Friburgo necesitaba sacudirse los nervios de novato y el susto que le provoc� que, en el minuto 2, Atubolu tuviera que volar para despejar un peligroso disparo de Morgan Rogers. El Aston Villa no ten�a prisa. Mandaba y consigui� instalarse en el borde del �rea de los alemanes, donde Watkins se bat�a en duelo con Lienhart, pero aparec�an poco sus mejores escuderos: Emi Buend�a y el capit�n John McGinn. Se acercaban los villanos y Rogers fue el siguiente que prob� con un tiro lejano que no pudo ajustar entre los tres palos.Necesitaba el Friburgo subirse al partido y lo hizo a bal�n parado, un arma que manejan los dos equipos y que tard� en aparecer para acabar siendo decisiva. En el minuto 17, Grifo puso una falta al coraz�n del �rea y el rechazo de Lindel�f lo caz� H�fler, en su despedida del f�tbol profesional, con un disparo que roz� el palo del Dibu Mart�nez. No hab�an amenazado ni el veterano Grifo ni Beste. Pocas ocasiones y poco riesgo en la primera media hora, aunque todo empez� a cambiar.El equipo de Julian Schuster se solt� y Matanovic, correoso, le rob� el bal�n a Tielemans para asistir a Manzambi, que se precipit� con un tiro lejano que ataj� el meta argentino con comodidad. La r�plica la dio Oli Watkins, que se empach� de recortes y no vio c�mo McGinn aparec�a solo por el costado izquierdo del �rea. Solo era cuesti�n de elegir bien, porque al Aston Villa le costaba muy poco armar peligro. Antes de que se desataran sus minutos m�s voraces, Manzambi rompi� a Cash por la orilla izquierda y puso un centro perfecto que no encontr� rematador.Emery, a hombros de Emiliano Mart�nez.APCuando el descanso asomaba, los villanos inclinaron la final. Digne, sujetado en defensa durante demasiados minutos, provoc� el primer c�rner en el minuto 40. Oro puro para Unai Emery, que tiene una pizarra m�gica. La varita, en realidad, la maneja su ayudante, Austin McAfee, que le ha dado hasta 25 goles en una temporada. En Estambul, encarril� el primer trofeo europeo en 44 a�os. Digne se apoy� en corto en Morgan Rogers y, cuando todos esperaban un centro al �rea, la puso en el pico contrario, donde apareci� Tielemans para marcar con un golpeo seco en diagonal. Ah� comenz� un agobio que llev� al Friburgo a pedir la hora. Se tem�a lo que pas�. En el a�adido, Buend�a ampli� el marcador con un zurdazo de rosca imparable.Volvi� a demostrar Emery que maneja como nadie el arte de maniatar a los rivales, porque los alemanes no lograron recomponerse en el inicio de la segunda parte. Ni cuando Watkins estuvo a punto de cazar el tercero, que no tard� en caer.Ocurri� cuando Buend�a quiso. Apareci� por la banda, quebr� dos veces a K�bler y asisti� a Rogers que apareci� en el primer palo para empujar la pelota donde el cancerbero alem�n ya no llegaba. No hab�a dudas de que la Europa League iba a viajar a Birmingham. No solo por el abultado resultado, sino por las pobres sensaciones del Friburgo, que suspir� aliviado cuando ni Waltkins ni Buend�a ni McGinn fallaron el cuarto. Era suficiente para enloquecer hasta al Pr�ncipe Guillermo, un villano m�s en el palco.










