En desacuerdo con el fallo de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo de la ciudad de Buenos Aires, que revocó la medida judicial de primera instancia que frenaba el avance de la obra del megatemplo mormón de 36 metros de altura en el predio de la calle Reconquista, entre Viamonte y avenida Córdoba, y que pondría en riesgo el monasterio y la iglesia de Santa Catalina de Siena (invaluables bienes del siglo XVII situados en la calle San Martín), renunciaron tres vocales de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos. La iglesia y el monasterio fueron declarados Monumento Histórico Nacional (MHN) en 1942 y 1975, respectivamente, e integran un área de protección histórica que no puede ser modificada bajo ningún concepto.La construcción del templo fue autorizada por la Dirección General de Interpretación Urbanística, que depende de la Subsecretaría de Gestión Urbana del gobierno porteño. Mística, escritora y teóloga italiana del siglo XIV, Santa Catalina de Siena es una de las cuatro mujeres declaradas doctora de la Iglesia; en la liturgia católica se la celebra el 29 de abril.El gobierno porteño autorizó la construcción de una torre de más de 36 metros de altura "a espaldas" del monasterio y la iglesia de Santa Catalina de SienaMartin CossariniLas renuncias de los vocales -que tuvieron lugar el mismo día en que el rector del monasterio de Santa Catalina, Gustavo Antico, denunció que una obra del gobierno porteño en la calle Viamonte había ocasionado “daños estructurales” en la iglesia y en el monasterio- fueron confirmadas desde la Secretaría de Cultura de la Nación. Los renunciantes son la doctora María del Carmen Magaz (vocal secretaria), el arquitecto Luis Fernando Martínez Nespral y el arquitecto Martín Blas Orduña. La decisión de los miembros de la comisión fue interpretada como un gesto de rechazo a las “antipolíticas” en materia patrimonial de las autoridades porteñas que cuentan ahora con aval judicial. La iglesia y el monasterio –que funcionó como hospital de campaña durante las invasiones inglesas– se inauguraron en 1745. El solar adquirido por la Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días se usó siglos atrás como huerta y como cementerio de las monjas. La iniciativa ya había recibido críticas de la vicepresidenta de la nación, Victoria Villarruel; el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, legisladores porteños y asociaciones civiles en defensa del patrimonio histórico, como Basta de Demoler.Cuestión de “carácter urgente”Desde la Secretaría de Cultura informaron que, este jueves, los integrantes de la Comisión de Monumentos, que preside el arquitecto Fernando Ferreyra, harán una nueva recorrida por los dos MHN de la calle San Martín en riesgo, y que el viernes se volverán a reunir para tratar la cuestión con “carácter urgente”. También se considerarán las renuncias de los tres vocales.A finales de diciembre de 2025, la Comisión Nacional de Monumentos había emitido un dictamen categórico sobre el riesgo que correría el invaluable conjunto histórico si se construye la torre mormona sobre Reconquista. El arquitecto Ferreyra indicó que el monumento se vería “seriamente amenazado por el potencial riesgo estructural implicado en la realización del proyecto en cuestión, tal cual sucediera con la Trinity Church de Londres en 1978″. “El monumento constituye un hito urbano cuya relación volumétrica baja constituye un elemento fundamental de su autenticidad y su lectura histórica -se informa en el acta plenaria del 29 de diciembre de 2025-. [...] Diversos eventos históricos entrelazan este espacio con distintos agentes de la formación religiosa, social, económica y política de la Argentina”. Desde el punto de vista histórico, “el conjunto está relacionado con eventos documentados de la historia argentina, como el proceso colonial hispánico y la ocupación de tropas británicas durante la Segunda Invasión Inglesa. Es de remarcar que los conventos tuvieron una función fundamental en la configuración territorial de la ciudad de Buenos Aires durante el período colonial y durante el periodo republicano”.Como titular de la Comisión, Ferreyra señaló dos fallos judiciales clave en la cuestión: en 2014, la Cámara en lo Contencioso Administrativo ratificó una medida cautelar para frenar la construcción; y en 2016, el Tribunal Superior de Justicia de la CABA confirmó la nulidad del permiso, cerrando el caso y prohibiendo la construcción por violar el Código de Planeamiento urbano y por afectar el patrimonio. La Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, al dar vía libre al proyecto de la megatorre, ignoró estos precedentes.Arte y CulturaArquitecturaPatrimonio cultural