Brasil aparece cada vez más en el centro del mapa estratégico mundial por sus reservas de tierras raras, minerales clave para la fabricación de autos eléctricos, tecnología y sistemas militares. Según detallaron en la Agence France-Presse (AFP), el país sudamericano posee más de 20 millones de toneladas de estos elementos y despierta el interés de potencias como Estados Unidos, en medio de una disputa global por recursos críticos y por el predominio de China en el sector.

Trump y Lula acercan posiciones por las tierras raras en plena disputa global con China

Las tierras raras son un grupo de 17 elementos utilizados en industrias tecnológicas y energéticas. Aunque abundan en distintas partes del planeta, China concentra las mayores reservas y, especialmente, la capacidad industrial para procesarlas a gran escala. En ese escenario, Brasil intenta avanzar en el desarrollo de su potencial minero sin perder control sobre sus recursos estratégicos.

De acuerdo con datos citados por AFP, Brasil cuenta con la segunda mayor reserva mundial de tierras raras, solo por detrás de China y muy por encima de India, que ocupa el tercer lugar con 6,9 millones de toneladas. Sin embargo, el volumen exportado por el gigante sudamericano sigue siendo reducido: en 2024 apenas exportó 20 toneladas, frente a una producción mundial estimada en 390.000 toneladas.