La discusión sobre el presupuesto universitario volvió a instalar el debate sobre el rol de la educación pública y la movilidad social en la Argentina. En ese contexto, un informe del IDESA advirtió que las universidades públicas tienen cada vez menos posibilidades de funcionar como herramienta de ascenso social debido a los problemas estructurales de la educación básica. El alerta surge en medio de las tensiones entre el Gobierno nacional y las casas de estudio por el financiamiento del sistema universitario.

Cinco datos que desmienten el discurso oficial sobre las universidades públicas

Según el documento, la controversia actual gira en torno al presupuesto destinado a las universidades. Por un lado, el Gobierno sostiene la necesidad de preservar el equilibrio fiscal y cuestiona el uso de la autonomía universitaria por considerar que existe una administración “dispendiosa y poco transparente” de los recursos públicos. Del otro lado, sectores universitarios aseguran que el deterioro presupuestario genera una “asfixia financiera” que afecta el funcionamiento de las instituciones.

El informe remarcó que las marchas universitarias realizadas en distintas ciudades tuvieron una convocatoria masiva y heterogénea. Allí confluyeron tanto dirigentes con intereses sectoriales como personas que consideran que restringir el financiamiento universitario implica limitar una histórica herramienta de movilidad social ligada al acceso gratuito a la educación superior.