Los días van pasando y el estrecho de Ormuz sigue cerrado al tráfico marítimo. Ya no solo por parte iraní, sino también de la mano de Estados Unidos. Esta situación de estancamiento en las negociaciones de paz entre Teherán y Washington está haciendo saltar las alarmas de los posibles riesgos que un cierre prolongado de la ruta marítima por la que circula más del 20% del crudo mundial puede acarrear. En concreto, el jefe de Macroeconomía de Coface alertó de que si esto se extiende en el tiempo, hay un riesgo creciente de estanflación y de que los márgenes empresariales se reduzcan. Los académicos económicos definen la estanflación como un fenómeno que surge cuando se combina un estancamiento en el avance del PIB, un aumento sostenido de la inflación y un incremento del desempleo. Es un contexto altamente exigente y muy difícil de controlar puesto que combina una pérdida de poder adquisitivo con un menor dinamismo laboral y empresarial.

"Los precios de los insumos están aumentando a un ritmo considerablemente mayor que los precios de venta, lo que está ejerciendo una presión creciente sobre la rentabilidad de las compañías", señaló este miércoles en su intervención durante la 29ª edición de la Conferencia de Riesgo País de Madrid de Coface, celebrada en el auditorio del CaixaForum de Madrid.