Fue a una comisaría de Badalona a firmar un documento y, en menos de 48 horas, estaba sentado en un banco en el aeropuerto de Dakar. Exhausto, desorientado y aún sin saber qué hacer, Abdou encendió el teléfono móvil que le había entregado un agente español tras el aterrizaje del vuelo de deportación que le mandó de regreso a su país, Senegal, tras más de tres años en España y en pleno procedimiento extraordinario de regularización. Tenía una nota de voz de Àngela Valeiras, la médica jubilada que le acogió durante días tras el famoso desaolojo del instituto abandonado B9. Él le respondió: “Estoy un poco bien. No he dormido. Me he quedado en un banco esperando a que llegue el día”, le dijo el senegalés. Él no es de la capital, sino de un pueblo situado a más de 200 kilómetros, no tenía dinero suficiente para llegar a casa.

Abdou, uno de los migrantes afectados por el macrodesalojo instado por Xavier García Albiol (PP) de un instituto abandonado de Badalona, fue expulsado de manera exprés a Senegal este martes después de ser detenido el lunes cuando el senegalés acudió a una cita para firmar una serie de documentos, desde que la Policía tenía retenido su pasaporte por contar con una orden de expulsión firme. Su caso fue denunciado por el Grupo de apoyo de las vecinas de la comunidad B9 de Badalona, que lo apoyaron desde el desalojo, y el colectivo Regularización Ya.