Los socios de izquierdas del Gobierno han ido abandonando poco a poco este miércoles la idea de que José Luis Rodríguez Zapatero está siendo víctima de lawfare tras conocerse el auto del juez José Luis Calama en el que apunta que el expresidente del Gobierno habría liderado una trama para obtener beneficios económicos a cambio de su intermediación en el rescate de Plus Ultra. Eso sí, también abandonan la idea de que puedan llegar a contribuir a una caída del Gobierno con la retirada de su apoyo. El más explícito ha sido Gabriel Rufián, que en una entrevista con la Cadena Ser ha descartado apoyar una hipotética moción de censura contra el Ejecutivo. Antes, en el pleno del Congreso, dijo estar "jodido" por el auto de la Audiencia Nacional. "Yo no soy objetivo. Tengo un enorme afecto a Zapatero, pero también tengo ojos en la cara", aseveró al presidente Pedro Sánchez. Este mismo martes, la portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Martínez, en línea con otros partidos que conforman el grupo plurinacional, señaló que "tal y como conocemos que se están comportando algunas de sus señorías", se pueden "tener algunas dudas" sobre la imputación del exlíder socialista. "Yo no creo que a ninguna persona de este país que siga las noticias y las imputaciones le pueda sorprender que algunos tengamos dudas del origen de estas acusaciones. Se tendrán que aclarar y entonces yo me corregiré o confirmaré mis sospechas", afirmó.Aunque este miércoles no se ha pronunciado, sí lo han hecho otras figuras como el portavoz adjunto del grupo y líder de IU en el Congreso, Enrique Santiago, que ha afirmado que "si se han cobrado cantidades por gestiones políticas, eso es un delito". Más allá han ido tanto el diputado de Compromís integrado en Sumar, Alberto Ibáñez, como la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, que han apuntado a que el auto "no pinta bien" para el expresidente del Gobierno. Ibáñez sí fue más prudente al reaccionar a la imputación de Zapatero este martes, pero Belarra habló abiertamente de que "la derecha tiene muchas ganas al expresidente Zapatero". Por su parte, la diputada de Compromís en el Grupo Mixto, Águeda Micó, ha señalado que "parece que no está tan claro que haya lawfare" y ha pedido prudencia después de que ayer dejara abierta la posibilidad de que el exlíder socialista pudiera estar "siendo víctima de esta guerra judicial" que, según defendió, está impulsado el PP.
Los socios del Gobierno abandonan la idea de 'lawfare' en el caso de Zapatero tras conocerse el auto y dicen que "no pinta bien"
La izquierda parlamentaria cambia el discurso aunque no se plantean retirar su apoyo al Gobierno.










